PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

dimarts, 31 de desembre de 2013

RESEÑA: dos libros sobre los presocráticos (2001)



LA IDEA DEL COSMOS
Radamés Molina y Daniel Ranz
Barcelona, Paidós, 2000
















EL INICIO DE LA SABIDURIA
Hans-Georg Gadamer
Trad. de Antonio Gómez Ramos
Barcelona, Paidós, 2001

















Dos paseos alternativos por la filosofía griega

Julia Tamiris



La cosmología griega ha sido escrutada desde múltiples puntos de vista: teológico, sociológico, historicista, economicista, político, literario, etc. Sin duda que tales rigurosos estudios no han dejado de lado una referencia a la música, cuya esencia matemático-geométrica no escapó a los griegos y, de paso, influyó en sus consideraciones sobre el orden de los cielos. El libro de Radamés Molina y Daniel Ranz La idea del cosmos (Paidós, 2000), contrariando la tradición erudita, adopta la música como centro de su análisis. Los cuerpos sólidos regulares equivalen a números, y éstos a tonos musicales, de manera que la música está vinculada a la materia, al mundo; es mundana.


Los cuerpos celestes orbitan la tierra, y sus posiciones en las esferas celestes representan perfectamente la disposición de los tonos musicales. La tesis de este libro es que las cosmologías griegas, en sus más variadas disposiciones, se atuvieron a este principio. Incluso la épica homérica tenía un oculto significado cosmológico, que pasó desapercibido al ya descreído Aristóteles. Los misterios le sobraban al estagirita, pero su afán crítico le permitió advertir que los pitagóricos adaptaron a su esquema matemático-musical las ideas cosmológicas, y eso mismo hicieron todos los cosmólogos posteriores. La idea de poner la música en el centro de gravedad de la cosmología es por eso muy atractiva, aunque no insólita; lástima que no se ha presentado con el aparato documental y crítico que la ocasión merecía.


El libro contiene un cd-rom que sirve para ver en pantalla lo que se explica por escrito. Es, como dicen los autores, un recurso muy griego, pues los helenos se empeñaron en construir máquinas que imitaran el movimiento de los astros y las esferas celestes; el griego necesitaba ver para creer (idea es imagen). El disco contiene el programa relativo al cosmos de Platón, más la música correspondiente a su representación. Es posible, a través de una página web, acceder a los cosmos de otros autores. El programa es muy sencillo, y permite visualizar en tres dimensiones, y desde ángulos diferentes, las órbitas de los astros en torno a la tierra, y escuchar cómo suena el monocordio cuando cada astro invade la zona de audición marcada. Esto, en los estudios de cosmología, sí es totalmente inédito.


Gadamer también ha marcado la diferencia respecto de la tradición en su último libro sobre la filosofía griega, titulado Los inicios de la sabiduría (Paidós, 2001) y dedicado a una controvertida figura del pensamiento presocrático, Heráclito el Oscuro. Para comenzar, su punto de vista es el hermenéutico, aunque ya no puede decirse que éste sea un enfoque del todo heterodoxo.


Ya casi nadie cree que los presocráticos fueran una escuela, sino más bien la conjunción de varias tradiciones filosóficas aunadas artificiosamente por los historiadores románticos alemanes. Sin embargo, persisten los intentos de enlazar a unos pensadores con otros, tal como hicieron los doxógrafos helenísticos, simulando la sucesión de las generaciones en una familia. Más falsa no podía ser esta imagen, y a desenmascararla contribuye este libro de Gadamer sobre Heráclito y sus relaciones con la filosofía griega (y por, extensión, occidental). De Heráclito se pensó que era un fisiólogo jonio más, seguidor de los de Mileto _ciudad muy próxima a la suya, Éfeso. Eso creyeron los antiguos, y esto consignó Dilthey en su historia de la filosofía: que el fuego era para Heráclito la stofa, igual que para Tales era el agua. Pero no, el pensamiento de Heráclito es mucho más complejo e inclasificable. Heráclito introdujo en la filosofía formas y conceptos nunca del todo explicados.



El estudio de Gadamer está realizado desde la metodología hermenéutica, quizás la más adecuada para afrontar las sentencias de Heráclito como es debido, es decir, en su supuesto contexto. Los fragmentos del efesio fueron recogidos por los autores que se interesaron por él, paganos y cristianos, y por ello han sobrevivido al tiempo, pero a la vez han sobrevivido a su contexto y han recogido sedimentos de otros contextos. El arqueólogo ha de rasparlos para dejar a la vista la superficie primigenia. Ese es el camino que desea seguir Gadamer.

Una cuestión en la que Gadamer discute seriamente la tradición académica, puesto que afecta a la posterior interpretación del pensamiento de Heráclito, es puramente biográfica: cuándo vivió el efesio, antes y después de quién. En general se acepta que Heráclito vivió y escribió antes que Parménides, y que la obra de éste parece ser una respuesta al otro, y que por ello sus pensamientos están enlazados (volvemos al prejuicio generacional). Gadamer piensa que esta aparente obviedad es discutible, que Heráclito se mantuvo aislado de las líneas filosóficas de su época (Jonia y Sicilia), y que, para colmo, era más joven que Parménides. Esta tesis enfrenta a Gadamer no sólo con las interpretaciones tradicionales, sino sobre todo con los textos sobre los que se asientan esas interpretaciones. Platón muestra en tres diálogos (Parménides, Teeteto y Sofista) que el joven Sócrates coincidió en una ocasión con el anciano Parménides. Lo dice de una manera clara y con detalles, y no parece razonable sospechar que Platón mintiera. Más aún, otros aspectos de la vida de Platón, como la circunstancia de haber sido discípulo de un heracliteo antes que de Sócrates, no encajan en la idea de un Heráclito tan joven. Convertir a Heráclito en casi contemporáneo de Sócrates parece, pues, bastante forzado, y no puede argumentarse mediante textos, sino mediante interpretaciones mucho más discutibles.



Publicado en lateral en septiembre de 2001







dilluns, 30 de desembre de 2013

RESEÑA: ateísmo y religiosidad (1997)


Reseña mía del libro de Gonzalo Puente Ojea, Ateísmo y religiosidad. Madrid, Siglo XXI, 1997. Publicada en Lateral, diciembre de 1997.



Puente Ojea ha escrito un libro muy atractivo, fruto de un impresionante seguimiento de los testimonios que el escepticismo religioso ha ido dejando a lo largo de la historia de la cultura, tanto en Oriente como en Occidente. Se trata de un texto sugestivo para el lector no especializado, que le permite acceder a los más agudos argumentos contra todo tipo de teísmo.

Puente Ojea se introduce en los aspectos genéricos del hecho religioso, desde la perspectiva del animismo y siguiendo los pasos del antropólogo victoriano Edward Tylor. También toma en consideración el gran tema común del teísmo y del ateísmo: la existencia de Dios. La aportación crítica de Puente Ojea no conseguirá destruir la fe de quienes están en gracia de Dios, pero desde luego deja muy mal parados a los que pretenden que esa fe tiene fundamentos racionales.  

Pero el principal empeño de esta obra es mostrar la noble tradición milenaria del pensamiento alternativo a la también milenaria mentalidad mítico-religiosa; si bien ésta es genéticamente anterior al escepticismo, ya entre los antiguos egipcios se descubren dudas respecto de lo divino. Puente Ojea presenta una historia de la irreligiosidad como legítima alternativa a la injustificada preeminencia del pensamiento religioso en la cultura, dominio que ha servido para forzar una irreal correspondencia entre razón y fe que convertía al ateísmo en una enfermedad del intelecto. El autor quiere así neutralizar la errónea convicción de que la religiosidad es connatural e indisoluble de la conciencia humana. Y salvo que se le lea con excesivos prejuicios deístas, lo consigue.

Añadimos un vídeo sobre el famoso debate entre Puente Ojea y Gustavo Bueno, hablando de ateísmo, moderado por Sánchez Dragó (en este enlace).









OBITUARIO: Rainer Maria Rilke (1926)

El poeta Rainer Maria Rilke murió un día como hoy, 29 de diciembre, de 1926.

dissabte, 21 de desembre de 2013

BIOGRAFÍA: un esbozo de la vida de Talleyrand

Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Príncipe de Benevent (1754-1838)



Político y diplomático cuya carrera representa el paradigma de la supervivencia política, dado que ocupó cargos de confianza en casi todos los gobiernos franceses desde los inicios de la Revolución hasta la monarquía de Luis Felipe (1830), pasando por el régimen napoleónico y la Restauración borbónica. Su capacidad para mover los hilos del sistema le permitió incluso intervenir en la caída de Napoleón y Carlos X, así como amasar una gran fortuna.













De origen nobiliario, pero sin fortuna económica. Una dolencia en un pie le impide seguir la carrera que le corresponde por nacimiento, la militar, de manera que acaba eligiendo la eclesiástica.

En 1770 ingresa en el seminario de Saint-Sulpice, en París. Allí lee a los filósofos ilustrados franceses, y adquiere punto de vista escéptico sobre la vida, los hombres y la sociedad. También siendo seminarista toma su primera amante.

En 1775 es expulsado del seminario, pero en su familia hay altos cargos eclesiásticos, su tío es arzobispo de Reims e influye en la adjudicación de diferentes puestos para el sobrino. En 1779 le nombrará vicario suyo. A partir del 75, al asumir cargos eclesiásticos en Reims, comienza la verdadera vida social de Talleyrand, que sólo tiene 21 años. Se desplaza a París con facilidad, y dispone de una renta suficiente para codearse con la alta sociedad de los salones: de la condesa de Brionne, de la marquesa de Brion, de Mme Grimond de la Reynière e incluso de Mme du Barry (la última amante del Luis XV). Acude también a lugares menos respetables, donde adquiere fama de ser un buen conversador. Eso implicaba una intensa vida amorosa: “Talleyrand siempre tuvo mujeres, como siempre tuvo dinero”, aunque siempre fue fiel a una sola mujer durante un determinado período de tiempo.

Mme Flahaut
Una de esas mujeres fue Mme de Flahaut, que le dio un hijo en 1785 (que paso como hijo del conde de Flahaut, 30 años mayor que su mujer). También había sido amante de Gouverneur Morris. Mme de Flahaut enviudó durante la Revolución y emigró, acabando casada con el portugués marqués de Souza.

Otra de sus amantes fue Mme de Staél, hija de Necker, casada desde 1786 con el embajador sueco de París. Brinton no la menciona, salvo en un encuentro que tuvieron en Londres, en febrero del 93. Casualmente, Mme de Flahaut acabó casado con un marqués de Souza; y Mme de Staél mantuvo hacia 1805 una relación con un diplomático portugués, Pedro de Souza, nacido en 1781; pero no se han encontrado relaciones entre ambos enlaces hasta el momento.

En 1780 es nombrado Agente General, cargo de representación de la Iglesia ante la Corte, que ejercerá hasta 1785. Actúa en defensa de los privilegios de la Iglesia, y a la vez gana experiencia en las relaciones políticas. En 1788 es nombrado obispo de Autun, y con este cargo llegará a las puertas de la Revolución.


La Revolución (1789-1792)


En 1789 estalla la Revolución. Talleyrand había sido elegido diputado para los Estados Generales, como representante del Clero. Cuando los Estados Generales se conviertan en Asamblea General, Talleyrand defenderá en ella la reforma del estatuto del clero y una constitución que garantice derechos de ciudadanía, así como la eliminación de los privilegios de la Iglesia, que antes había defendido.

La propuesta de nacionalización de los bienes del clero se produce el 10 de octubre de 1789, a través de Talleyrand, obispo de Autun y representante del clero. Era importante que fuese un clérigo quien llevase la iniciativa, para dotarla de cierta legitimidad, y Talleyrand la presentó como una una devolución a la Nación de algo que pertenecía a todos los franceses, como miembros de la Iglesia, y no exclusivamente a los clérigos. El 2 de noviembre de 1789 se aprueba la nacionalización de los bienes eclesiásticos. Se convierte en el obispo de la Revolución.

En julio de 1790 participa en la elaboración de la Constitución Civil del Clero, que organiza a la Iglesia francesa según bases civiles, al margen de la autoridad de Roma. Es excomulgado por el Papa. Poco después renuncia al cargo de obispo.

También colabora en la reforma educativa que la Asamblea quiere emprender, elaborando un amplio Informe sobre la Instrucción Pública, donde se instaba a la necesidad de ilustrar a la ciudadanía para que el gobierno representativo fuese realmente legítimo (puede leerse en francés, en este enlace). Este informe tuvo gran influencia en la posterior reforma educativa llevada a cabo por Napoléon.

Talleyrand forma parte del grupo de aristócratas más liberales y reformistas, dispuestos a regir el timón de la Revolución por los cauces adecuados a sus intereses (liderados por el duque de Aiguillon). Comparte esos intereses con Narbonne y Montmorency, por ejemplo. Narbonne ocupó el ministerio de la guerra y Talleyrand se encargó de diversas misiones diplomáticas en Londres. Durante este período inicial, entre finales del 89 y principios del 92, Talleyrand llevará una vida relativamente apacible, gestionando los asuntos que lleva en la Asamblea, y divirtiéndose con los amigos aristócratas liberales que le rodean, como Narbonne, con quien organiza “fiestas no muy ejemplares” animadas por las legendarias danseuses de l’Opéra.



Diplomacia y exilio (1792)


Enero de 1792. Es enviado a Londres para intentar que Inglaterra sea neutral ante el potencial conflicto entre Francia y las monarquías continentales. En realidad, esta misión diplomática es un primer intento de abandonar Francia ante el cariz que están tomando los acontecimientos. El rey intentó huir a Varennes y después fue obligado a jurar una constitución que en realidad no respeta, y se dedica a aplicar sistemáticamente su derecho al veto. En conjunto, los jacobinos comienzan a tener fuerza y Talleyrand presagia un futuro incierto, en el que va a ser difícil encajar. De haberse quedado en Francia, le hubiera sido muy difícil encajar en el modelo de vida jacobino y no hubiera podido eludir el Terror, aunque pudiese compartir algunas ideas con los jacobinos. Su refinada educación y sus singulares costumbres le hubiesen llevado directamente a la guillotina.

Al salir hacia Londres, en enero del 92, la situación aún no se había deteriorado tanto que hiciese presagiar el Terror, aunque quizás sí el final de Luis XVI, y era muy evidente la posibilidad de una guerra con Austria y Prusia, que finalmente estalló en abril. Estos dos países habían firmado en agosto de 1791 la Declaración de Pillnitz a favor de una coalición internacional para salvar a la monarquía francesa, a propuesta de los emigrados franceses en Austria. En realidad, esta Declaración fue un intento de Austria de evitar la guerra inmediatamente, pues deseaba esperar a una intervención conjunta con Inglaterra, pero Pitt se resistía a entablar un conflicto con Francia. Sin embargo, en Francia se interpretó el documento como una preparación para la guerra, lo que permitió a los brissotins ganar influencia en la Asamblea Nacional y precipitó la dimisión de Narbonne como ministro de la guerra.

Vuelve a París en marzo sin un compromiso claro de Pitt. Para entonces, la obra de Burke había hecho mella en las clases dirigentes inglesas y los acontecimientos en Francia eran vistos con desconfianza y temor a un contagio revolucionario.

En abril regresa a Londres, como secretario del nuevo embajador francés, Chauvelin, enviado por el primer ministro Roland. Esta delegación logró la neutralidad en el conflicto. Francia acaba de declarar la guerra a Austria, el 20 de abril, pero Inglaterra parece mantenerse neutral (mayo de 1792). Neutralidad precaria porque Chavelin mantuvo contactos con los radicales ingleses y no fue bien visto por el gobierno de Pitt. Neutralidad comprometida cuando, en agosto de 1792, cae la monarquía.

Talleyrand ha vuelto de Londres el 5 de julio de 1792. Las cosas se complican cuando el 20 de junio es asaltado el palacio de las Tullerías, en agosto cae la monarquía y en septiembre se suceden las matanzas de aristócratas y monárquicos. La credibilidad de Talleyrand es puesta en duda. Los disturbios de agosto le disponen de nuevo a salir del país, y el 18 de septiembre regresa a Londres, con la ayuda de Danton, que le proporciona los documentos necesarios para que todo parezca una misión diplomática.

Allí sigue intentando evitar la participación inglesa en la guerra contra Francia, pero la ejecución de Luis XVI en enero de 1793 y la invasión francesa de Bélgica hacen inevitable el enfrentamiento entre estos dos países. Estará en Londres hasta marzo del 94. Allí coincidirá con los numerosos emigrés franceses, porque Londres se ha convertido en lugar de acogida de la aristocracia francesa que huye de la Revolución. Él se ha convertido también en un emigré, pero no es bien recibido ni por sus compatriotas ni por el gobierno inglés, aunque conserva la libertad de movimientos y puede contactar con el reducido grupo de liberales franceses, también exiliados por el giro radical de la Revolución: Narbonne, Lally-Tolendal, Jaucourt, Germaine de Staël, etc. Se reúnen en torno a Fox, el único político inglés que les brinda apoyo. Su centro de actividades será la residencia del marqués de Lansdowne, Bowood.

Mientras tanto, en febrero de 1793, Talleyrand, Narbonne y Mme de Staël se encuentran en Londres. Mme de Staël ha tenido a ambos como amantes, junto a Montmorency. Espera de ellos algún tipo de acuerdo para tomar partido ante las circunstancias del momento. No hay tal acuerdo, cada cual toma el camino que puede.

Pero la situación de Talleyrand en Londres es ahora complicada:

  • La Convención Nacional no le readmite tras haber sido denunciado, tomado como un emigrado afín a la monarquía.
  • En Inglaterra, los emigrados piden su expulsión al gobierno de Pitt, porque consideran que es afín al régimen francés.

En octubre de 1793 es guillotinada la reina. La situación empeora para Telleyrand.

En enero de 1794, la policía inglesa le comunica una orden de expulsión, que él consigue aplazar pero se hace efectiva y en marzo es expulsado de Inglaterra. Se traslada a Estados Unidos, donde permanecerá durante 2 años que aprovecha para hacer contactos y enriquecerse con especulaciones financieras. Talleyrand estará en América desde marzo de 1794 hasta septiembre de 1796, es decir, regresa una vez implantado el Directorio.
En julio de 1794 cae Robespierre (9 de termidor). La Convención Nacional permite que regrese, y llega a París en septiembre de 1796, cuando ya se ha establecido en Directorio.



Talleyrand y Napoléon


Durante el Directorio llega a ejercer como ministro de exteriores. Participa también en la organización de la expedición de Napoléon a Egipto, que él mismo ha fomentado como vía de obtener colonias para Francia en África. Ante el fracaso de la expedición, Talleyrand renuncia a su cargo.
En 1799, Talleyrand apoya el golpe del 18 de Brumario, y Napoléon le nombra de nuevo ministro de exteriores (el 22 de noviembre). Su misión será negociar la paz con las potencias europeas, y concertará tratados que supondrán por primera vez en seis años un período de paz para Francia. También consigue un Concordato entre Napoléon y la Iglesia (1801).

En 1803 participa, junto con Fouché, en el escándalo del asesinato del duque de Enghien, que era sospechoso de conspirar para asesinar a Napoléon.

El 18 de mayo de 1804, Napoléon se autoproclama Emperador, que nombra Gran Chamberlán a Talleyrand. Renunciará en 1807 a causa de sus desacuerdos con la ambiciosa expansiva política de Napoléon. Sin embargo, el Emperador contará con sus servicios en diversas ocasiones.

En 1808 acompaña a Napoléon a la conferencia de los diferentes soberanos europeos que se celebra en Erfurt. Allí entabla conversaciones secretas con el Zar Alejandro I, y después mantendrá correspondencia también secreta con Rusia y Austria, en vistas a conseguir un frente común para derrocar a Napoléon. Esta traición no supone riesgo alguno para él: Fouché también está implicado.

Tras el fracaso de la invasión de Rusia (1812), Napoléon pide a Talleyrand que vuelva a ser ministro de exteriores, pero éste rechaza el ofrecimiento. En realidad, ya está planeando la restauración de los Borbones.

31 de marzo de 1814. Los Aliados entran en París, y Alejandro I se instala en la residencia de Talleyrand. Talleyrand presiona al Senado para que deponga a Napoléon y forme un gobierno provisional que él mismo dirigirá, con la misión de llamar a la vuelta al heredero del trono, Luis XVIII, hermano del rey ejecutado.
 
El Congreso de Viena

El 13 de mayo de 1814, Luis XVIII nombra a Talleyrand ministro de exteriores. Más tarde, en el Congreso de Viena, Talleyrand representa a Francia. Consigue mantener las fronteras de antes de 1792, pero acepta que una parte de la orilla oriental del Rhin pase a Prusia, y esto será un gran error, especialmente evidente en 1870, 1914 y 1939.
Pasa los Cien Días en Viena, dado que las sesiones del Congreso han quedao interrumpidas por el retorno de Napoléon. A la vuelta, es nombrado presidente del Consejo, además de ministro de exteriores. Pero los ultrarrealistas se oponen a que dos revolucionarios, él mismo y Fouché, ocupen cargos en la Restauración. Renuncia y se retira de la política.



En 1816 publica sus Mémoires. Se podría decir que es literatura testimonial, pero al haber sido redactadas tardíamente, Brinton considera que no son fiables sus afirmaciones sobre su propio papel en la Revolución (acceso a la edición francesa en este enlace).



1829. Pacta con los liberales para deponer a Carlos X. Apoya a Luis Felipe en la Revolución de Julio de 1830.


1830-1834. Es embajador en Londres. Contribuye grandemente al pacto entre Inglaterra y Francia para la creación del reino de Bélgica, que ha de ser neutral.
 
1838. Muere después de reconciliarse con la Iglesia.


____________________________________

BIBLIOGRAFÍA


Brinton, C., Las vidas de Talleyrand. Madrid, Espasa-Calpe, 1966 (escrito en 1936).







dimecres, 18 de desembre de 2013

LECTURA PER A LES VACANCES


Stiven, un joven colombiano de 16 años, afectado de una rara enfermedad (distrofia muscular de Duchenne), narra con su madre sus experiencias, desde sus orígenes colombianos, la llegada a España en busca de alguna posibilidad de mejorar sus condiciones de vida, y la dureza del momento presente, en que casi ha perdido toda movilidad.

Es pot adquirir aquest llibre en paper i pdf en aquest lloc:  

Entrevista a l'editor en la televisió local de Badalona:

dilluns, 16 de desembre de 2013

REFLEXIÓN NAVIDEÑA

Platón

España ya no es una democracia, al menos ya no es la democracia que muchos esperábamos. Vivimos bajo un régimen autoritario, sustentado por una ciudadanía estúpida. Se ha cumplido el peor de los temores de Platón cuando criticaba a los ciudadanos atenienses por haber elegido gobernantes populistas, hijos de fabricantes de liras, que no iban a gobernar pensando en el bien común. La democracia puede ser tan sucia como sus ciudadanos quieran. Y este pronóstico se ha cumplido con creces. Pero no por haber acertado en sus pronósticos más oscuros hay que darle a Platón la razón en todo lo demás: el mejor gobierno no es el de los aristócratas ilustrados. El mejor gobierno es una democracia de ciudadanos ilustrados, como postulaban los sofistas, y en esa línea se debería trabajar, ministro Wert. Una ciudadanía sin educación política y sin conocimientos de historia es una ciudadanía sometida o vendida a los condicionamientos económicos. Una ciudadanía lectora de Maquiavelo, por ejemplo, no haría caso a los vendedores de nubes, de banderas y de vírgenes.

dissabte, 14 de desembre de 2013

BIBLIOTECA DIGITAL: un libro de Gabriel Tarde


Lo hemos encontrado en el facebook de Manuel Delgado (enlace a su perfil). Se trata de un enlace a un pdf de un libro de Gabriel Tarde, un sociólogo casi olvidado que debería ser revisado. El enlace ha sido proporcionado por Jordi Alsina (enlace a su perfil). Añadimos el texto de Delgado:


Hacia 1900, Gabriel Tarde era una de las figuras más reconocidas dentro de la intelectualidad de su tiempo. Sus trabajos sobre la multitud y la opinión pública en la política moderna fueron capitales para el desarrollo de la sociología norteamericana. Sin embargo, su obra fue crecientemente eclipsada, en parte por la hegemonía que alcanzaron las tesis de Durkheim en el estudio de las sociedades. Pero la figura de Tarde ha vuelto a cobrar relevancia: su obra ha sido reeditada, traducida y es objeto de numerosos estudios y homenajes. La actualidad de sus intuiciones; la conexión que establece entre la sociología, la psicología, la economía y la filosofía o la vinculación con ciertos posicionamientos políticos de hoy han renovado el interés de sus textos. Tarde ha empezado a ser redescubierto como precursor de los modernos análisis de difusión de la información y las relaciones sociales por las teorías de redes; como inspirador de una sociología centrada en el papel activo del individuo en cuanto agente creador de la vida colectiva; como autor de referencia para el desarrollo de una «microsociología»; como ancestro de la filosofía de la diferencia deleuziana; como numen tutelar para concebir formas de pensar que posibiliten la disolución de las entidades opresivas de la sociología y la política clásicas. Esta edición de Las leyes sociales nos brinda la oportunidad de empezar a introducirnos en la sugerente modalidad que Tarde propone para el análisis del funcionamiento de las sociedades.

 Aquí, enlace al texto en castellano (Tarde, G., Las leyes sociales. Barcelona, Sopena).



dijous, 12 de desembre de 2013

QUINA PREGUNTA!


CiU ha aconseguit que la resta de partits juguin amb ells a la Puta i la Ramoneta (que no van morir al Polònia, és clar), amb una pregunta ben poca-solta que evita qualsevol opció afirmativa per al federalisme (opció legítima per a molts ciutadans). A més, la data de la consulta queda massa lluny, no hi ha pebrots d'acostar-la en el calendari, perquè tothom, aquí i allà, manifesti la seva posició clarament. Fins al novembre, si és que arriba a fer-se la consulta, tenim al davant un llarg període de joc per a la Puta i la Ramoneta.


RESEÑA: retos de la posmodernidad (1999)


Reseña mía del libro colectivo Retos de la posmodernidad (Madrid, Trotta, 1999), publicada en Lateral, julio-agosto de 1999.










Trotta ha publicado esta recopilación de artículos que ahonda en la larga discusión sobre la postmodernidad, para contribuir a la ya numerosísima bibliografía que este movimiento ha generado desde el ya clásico libro La condición postmoderna, de Lyotard. En esta ocasión se recogen las colaboraciones de diversos autores en un simposio celebrado en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, en abril de 1997, entre las cuales cuenta una firmada por Bruno Latour.

Lo que diferencia a este libro de otros es su posición respecto de la postmodernidad. La ausencia de una definición positiva de la postmodernidad, hasta ahora conceptuada simplemente como crisis de la modernidad, ha dado lugar a grandes reticencias para aceptar su presencia como fenómeno, unidas a ciertas reservas ante sus postulados, temores anclados en la fidelidad acrítica a la Ilustración. Pues bien, este libro da un paso adelante y asume la postmodernidad como un acto consumado: hay aspectos esenciales de la modernidad cuya vigencia ha sido puesta en cuestión, y nada podrá ser como antes. No hay vuelta atrás, y eso es un cierto progreso, en la medida en que nos libramos de un lastre conceptual anquilosado, pero también conlleva unos riesgos que han de ser detectados a tiempo.

El feminismo ha encontrado nuevos apoyos a partir de la relativización de los modelos de hombre, cultura, orientación sexual, etc., y eso es positivo a pesar de la debilidad ontológica del concepto moderno de sujeto. También las teorías interculturales han cobrado fuerza después de la ruptura con el modelo unitario, occidental y etnocéntrico de la modernidad, pero no hay que perder de vista el peligro de que la promoción de las diferencias derive en la fragmentación de los territorios urbanos, por otro lado detectada hace unas cuantas décadas. Con todo, aquí no hay ni apocalípticos ni integrados. La globalización reporta grandes ventajas y también algunos inconvenientes, generalmente ocultos bajo la capa ideológica de la globalidad. Quizás este libro nos ayude a ser cautos y no caer en la falsa conciencia.
 
 
 

RESEÑA: las razones de la democracia (1999)


Reseña mía del libro de Marcos Roitman, Las razones de la democracia (Madrid, Sequitur, 1998), publicada en Lateral, mayo de 1999. Roitman es autor también de Democracia sin demócratas (Madrid, Sequitur, 2007) (reseña mía de este libro en Astrolabio núm. 6, 2008, en este enlace).







Las razones de la democracia es un libro escrito para nostálgicos del pensamiento fuerte y de un proyecto social sin fisuras, más propio de la izquierda predemocrática que de los tiempos que nos ha tocado vivir. Es, ciertamente, una crítica a la izquierda pragmática que ha renunciado a los ideales para entregarse al economicismo liberal, y una denuncia del fin de la ética en el pensamiento crítico subordinado al indiscutido axioma del mercado y convertido al pensamiento sistémico (único), incapaz de proporcionar un desarrollo cabalmente democrático a la sociedad que representa.



En este punto puede ser bien recibido, pero como crítica a la democracia actual y sus vínculos con el capitalismo contiene algunos fallos esenciales, porque desarrolla una descripción del capitalismo anclada en la etapa disciplinaria del mismo. El autor parece no haber advertido que “la explotación y acumulación del dinero-capital” y “la ganancia, el interés y el atesoramiento” ya no forman parte esencial del mecanismo operativo del capitalismo. Cualquier crítica al capitalismo actual ha de reconocer la deconstrucción de las estructuras disciplinarias (racionalizadas, rígidas, ahorrativas, acumulativas, anales) y su sustitución por estructuras más flexibles, hedonistas (hiperconsumistas, hedonistas, personalizadas, narcisistas, genitales). 


El hombre occidental contemporáneo no está sometido al mercado, sino plenamente entregado a él. Es más, hasta los valores éticos se venden. El pensamiento crítico ha de afrontar esta situación, y considerar la cuestión de la democracia desde el punto de vista de la operatividad del sistema, más que desde la necesidad de los valores. La democracia necesita reglas de juego aceptables para todos, pero las sociedades tardocapitalistas no van a admitir fácilmente que los valores éticos entren a formar parte de ese conjunto de propias reglas. Las razones de la democracia son, desde Pericles, razones operativas, y los valores éticos, privados, para que el espacio público pueda ser de todos.

dilluns, 9 de desembre de 2013

PARA LEER EN VACACIONES


Un aburridísimo libro sobre el romanticismo francés, con desviaciones argumentales hacia la política y la literatura. Asegúrate la sensación de que tus vacaciones son más largas. Dos formatos: papel y e-book (pdf).
















Peor aún, un libro de filosofía política dedicado a la democracia, algo absolutamente irrelevante para nuestras vidas de compradores compulsivos. Si lo ves muy barato, la versión digital es gratis. Eso es demagogia comercial.















Literatura infantil y juvenil para que tus hijos no dejen la tele ni pidiéndoselo de rodillas...


Historias de un tren



















Contes del mar


















Guerreros


















El meu primer llibre de monstres
(seguro que tienen pesadillas en Navidad)












Misteris d'Egipte (exploradores y momias, ilustrado a todo color)


















Álbum de ciències naturals
(más aburrido que un documental de National Geographic)










Y para acabar, una de poesía, para ver el reencuentro navideño con la familia más negro todavía:


La semántica del día, de Ester Astudillo. Este libro lo tendrás que buscar en librerías de verdad, como La Central o Laie (en Barcelona). Puedes contactar conmigo si quieres un ejemplar por correo.

diumenge, 8 de desembre de 2013

DOCUMENTAL SOBRE LA POSICIÓN ACTUAL DE LA IZQUIERDA (y sus posibilidades de acción)

TEASER DE "EL CAMINO"

Se trata de un documental que ha ido creciendo poco a poco, que surgió como protesta ante la situación de crisis que estamos viviendo desde hace unos años.

El camino se ha realizado y producido sin medios, es un documental pequeño y sencillo donde nos hemos dejado el alma por aportar nuestro granito de arena en esta lucha diaria contra el sistema que nos machaca sin piedad. Un documental modesto, sin pretensiones ni ánimo de lucro que vamos a intentar mover por todas partes y que llegue a asociaciones, grupos, plataformas y a todas las personas que luchan por el cambio.

¿El resultado? Creemos que es esperanzador, 1 hora y 15 minutos para reflexionar sobre el neoliberalismo, el capitalismo y las formas de lucha.

Para ello hemos contado con la intervención de José Luis Sampedro, Carlos Bardem, Iñaki Gabilondo, Julio Anguita, Teresa Forcades, Rosa María Calaf, Juan Torres, Juan Manuel Sánchez Gordillo, Diego Cañamero y los filósofos José Manuel Bermudo y Marina Garcés,.

Se trata probablemente del último documental en el que participó José Luis Sampedro, esto lo convierte en un proyecto muy especial para nosotros, con una magia y unas emociones que nos desbordan. A él va dedicado.

Estamos preparando una página web en la que ir publicando novedades y pequeños fragmentos de las entrevistas que hemos realizado, además de volcarnos con todas las noticias que vayan apareciendo sobre esta lucha que muchos hacemos contra el capitalismo salvaje.

Estamos dándole los últimos retoques al documental. Lo tendremos acabado en enero.


¿Cómo puedes ayudarnos a que este documental se vea?
Nos gustaría que le dierais difusión, que lo utilizarais para que todos debatamos y reflexionemos sobre el mundo en el que vivimos; que se vea en colegios, institutos, centros culturales, asociaciones, universidades… 
 
Esperamos que os guste esta iniciativa y que entre todos sigamos luchando por un mundo mejor.
Un abrazo de parte de todo el equipo de El camino.

FITZCARRALDO FILMS, S. L.

www.fitzcarraldo-films.com




RESEÑA: republicanos y monarquía (1998)


Reseña mía del libro de Ramón Serrano, 89 republicanos y el Rey (Barcelona, Plaza & Janés, 1998). Publicada en Lateral, noviembre de 1998, bajo pseudónimo de Julia Tamiris. Es evidente que este libro no ha perdido actualidad, salvo que el flujo de la opinión pública sí ha cambaido, quizás la sensibilidad en la ciudadanía es otra, más crítica hacia un monarca que no ha sabido mantener su perfil popular, porque seguramente era un montaje que funcionó durante mucho tiempo pero se ha desbaratado por las malas prácticas familiares descubiertas recientemente. El tiempo dirá...













Son pocos los que en este país profesan la fe republicana, y menos todavía los que están dispuestos hacerla pública. Ramón Serrano ha publicado un libro-encuesta donde 89 ciudadanos, en su mayoría intelectuales y profesionales liberales, expresan sus opiniones sobre lo negativo de la monarquía y las ventajas de la república. El autor ha programado siete preguntas que giran en torno a una cuestión esencial: la legitimidad de la monarquía, impuesta por la dictadura, y su sistema de sucesión, incompatible con un régimen basado en la elección de los cargos públicos en virtud de los posibles méritos de los candidatos.

Las respuestas de los encuestados resaltan los aspectos más grotescos y anacrónicos de la monarquía española: la inviolabilidad de la persona del monarca aunque cometa algún delito flagrante; el machismo implícito en el sistema sucesorio, que discrimina a la primogénita por razón de su sexo; el contraste entre el papel meramente representativo de la figura del rey y su poder efectivo en el terreno militar.

Desde el rigor de Pedro Altares, hasta la excéntrica respuesta de Fernando Arrabal, pasando por la coherencia de Heribert Barrera, el contenido de este libro es útil para tener una primera impresión del horizonte ideológico republicano, que no permite mucho optimismo. En España, el republicanismo está sociológicamente en estado comatoso, si no clínicamente muerto. Esto es síntoma de que en la ciudadanía hay una considerable dosis de negligencia política, suficiente para no tener en cuenta que las esencias democráticas han sido siempre republicanas, nunca monárquicas.

divendres, 6 de desembre de 2013

LA CONSTITUCIÓN


Hoy, día 6 de diciembre, se celebra en España la artificial festividad de la Constitución, esa virgen intocable tan querida por el ranciocatolicismo mediterráneo, tan amante de las vírgenes. Aquí vamos a recordar que hubo otras constituciones, no tan afortunadas como la nuestra del 78, pero que nos sirven para reflexionar sobre el hecho de que el orden político de un pais es voluble como una hoja al viento.

Este es el enlace a una edición muy original del proyecto de la Constitución francesa de 1791, anotado por Robespierre. Interesante en el sentido de que ésta fue la primera y última que un Borbón francés firmó, por la fuerza, y que después llegó la I República. Para que algunos tomen nota.

dijous, 5 de desembre de 2013

NOTICIA: Nelson Mandela ha muerto

EXAMEN DE DESCARTES MODELO SELECTIVIDAD (RESUELTO)

ENLAZO ESTA ESTRADA PORQUE PUEDE SER INTERESANTE 
PARA ESTUDIANTES DE 2º DE BACHILLERATO


FILOBLOGUERA: EXAMEN DE DESCARTES MODELO SELECTIVIDAD (RESUELTO)

RESEÑA: libros de historia (1998)

Reseña mía sobre una colección de libros de historia, lanzada por la editorial madrileña Debate con el título "Siete libros para comprender el siglo XX". Publicada en Lateral, abril de 1999.




SIETE LIBROS PARA NO OLVIDAR


El siglo XX es en buena medida la consecuencia de hechos y pensamientos que sucedieron en el siglo XIX, e incluso en el anterior. El siglo XX ha sido, seguramente, el más sangriento de la historia del hombre, y quizá sólo la Guerra de los Treinta Años pueda medirse en crueldades con las sucesivas guerras totales que hemos conocido en los últimos cien años. Entender la historia reciente supone precisamente no olvidar todo esto.

Editorial Debate ha lanzado, ahora que apenas resta un suspiro para acabar el siglo, una colección titulada "Siete libros para entender el siglo XX". Su objetivo es, precisamente, poner al alcance de un gran público los textos supuestamente más influyentes en la configuración de la imagen del hombre en esta centuria. La oportunidad de este lanzamiento editorial resulta obvia si, además de para entender, sirve también para no olvidar.


Es un riesgo querer sintetizar lo que ha dado de sí este siglo en siete libros, pero la selección de Editorial Debate resulta acertada; al menos, los elegidos resultan necesarios para el objetivo marcado. La colección comprende: Vindicación de los derechos de la mujer, de Mary Wollstonecraft (edición abreviada), un primer manifiesto del feminismo que inaugura la futura muerte del macho; el Manifiesto Comunista, de Marx y Engels, en el que perece la armonía natural de los liberales; El origen de las especies, de Darwin (edición abreviada), por el que deja de tener sentido la imagen antropocéntrica heredada de los prejuicios religiosos; El Anticristo, de Nietzsche, que representa la muerte de Dios; La metamorfosis, de Kafka, que inaugura la pérdida de todos los sentidos; Sobre la teoría de la relatividad especial y general, de Einstein, que acaba con la imagen clásica del Universo; y el Esquema del psicoanálisis, de Freud, que dinamita la autocomplaciente creencia en la supremacía de la racionalidad consciente.



Dos son los inconvenientes de esta colección: que es muy breve, y que se ha realizado sin ambición editorial. En primer lugar resulta muy arriesgado sintetizar el siglo XX en siete libros, pues, sí, los siete sirven para comprender el siglo XX, pero no son suficientes para hacerlo cabalmente. Faltan, entre otros: Sobre la libertad, de John S. Mill; Sobre la guerra, de Carl von Clausewitz; El nuevo Estado industrial, de John K. Galbraith; Archipiélago Gulag, de Alexander Solzhenitsin; más algún titulo de Virginia Woolf. En cuanto a la mencionada falta de ambición de los editores, es suficiente comprobar que los textos carecen de referencias secundarias. Un breve estudio introductorio es siempre mejor que una escueta explicación en las solapas del volumen, y algunos de los libros editados, como El Anticristo o El origen de las especies, son difíciles de interpretar sin notas aclaratorias. Las ediciones abreviadas, por otro lado, sólo pueden justificarse por razones comerciales, ya que cualquier recorte del texto original supone negar al lector la posibilidad de interpretar por él mismo el sentido del libro, pues recibe una versión cribada según el criterio de un tercero.



Información gráfica y descargas, en este enlace.
                                                                  



Auto Cad Tutorials