PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

diumenge, 30 d’agost de 2015

WITTGENSTEIN I LA FILOSOFIA


IMAGINACIÓN, LENGUAJE Y ESCRITURA

OTRO INTERESANTE FRAGMENTO DE ALBERTO MANGUEL


Toda escritura es el arte de materializar el pensamiento. "Cuando se escribe una palabra _dijo San Agustín_, se hace un signo para los ojos a través del cual entra en la mente lo que pertenece a los oídos". La escritura pertenece a un grupo de artes mágicas relacionadas con la visualización y transmisión de ideas, emociones e intuiciones. Pintar, cantar y leer forman parte de esta peculiar actividad humana nacida de la capacidad de imaginar el mundo con el fin de experimentarlo. En una inconcebible tarde, mucho tiempo atrás, un remoto antepasado nuestro se dio cuenta por primera vez de que no necesitaba realizar una acción para conocerla; que la acción se llevaba a cabo en la mente y que podía observarla, exporarla, reflexionar sobre ella en un tiempo y un espacio de su propia creación. Imaginar algo llevó a nombrarlo, es decir, a traducir ese algo visualizado en un equivalente sonoro, de modo que la enunciación del sonido pudiera conjurar la imagen de la cosa, como por encanto. En algunas sociedades, al sonido se le asignó, a su vez, una representación material: marcas en un puñado de barro, muescas en un pedazo de madera, dibujos en una piedra pulida, garabatos en una página. A partir de ese momento la experiencia de la realidad podía codificarse por medio de la lengua o la mano y descodificarse a través de los oídos o los ojos. Como un ilusionista que muestra una flor en una caja y luego la hace desaparecer para volver a materializarla ante la mirada sorprendida del público, nuestro antepasado hizo posible que nosotros lleváramos a cabo un acto de magia.

[...]


La escritura no reproduce el mundo hablado: lo vuelve visible, pero el código de esa visibilidad debe ser comartido en la sociedad en que el artista trabaja.






FUENTE: Alberto Manguel, Una historia natural de la curiosidad. Madrid, Alianza, 2015, págs. 108-109 y 120.

dimarts, 25 d’agost de 2015

ELS INCONVENIENTS DEL LLENGUATGE HUMÀ

Fragment d'un text d'Alberto Manguel sobre les dificultats de la comunicació lingüística. Accedir completament al significat dels missatges lingüístics és complicat, però alhora permet a la literatura unes possibilitats inabastables.


Hay un problema esencial al que cada escritor (y cada lector) se enfrenta al relacionarse con un texto. Sabemos que leer es afirmar nuestra fe en el lenguaje y en su tan mentada capacidad para comunicar. Cada vez que abrimos un libro, confiamos, a pesar de toda nuestra experiencia previa,en que en esta ocasión se nos transmitirá la esencia del texto. Y cada vez que llegamos a la última página, a pesar de tan valiente esperanza, volvemos a sentirnos defraudados. En especial cuando leemos lo que, a falta de términos más precisos, aceptamos llamar "gran literatura", nuestra capacidad para captar el texto en toda su múltiple y diversa complejidad no satisface nuestros deseos  y expectativas, y nos vemos obligados a regresar al texto una vez más, con la esperanza de que esta vez quizás alcancemos nuestro propósito. Por suerte para la literatura, por suerte para nosotros, eso nunca ocurre. Generaciones de lectores no consiguen agotar esos libros, y el mismo fracaso del lenguaje para comunicar plenamente les otorga una riqueza ilimitada que cada uno de nosotros descifra sólo hasta donde lo permite nuestra habilidad. Ningún lector ha llegado jamás alas máximas profundidades del Mahábharata o La orestíada.


FONT: Alberto Manguel, Una historia natural de la curiosidad. Madrid, Alianza, 2015, pàgs. 21-22.


dilluns, 24 d’agost de 2015

EDUCAR PARA LA COOPERACIÓN (2015)

LA EDUCACIÓN COOPERATIVISTA: MÁS ALLÁ DEL APRENDIZAJE COOPERATIVO  

Fèlix Pardo
Este artículo es la versión íntegra del publicado en Nexe 36

Pensar lo que tendría que ser por razones morales o bien pensar lo que podría ser por fenómenos históricos tal vez sea una de las actividades más relevantes del pensamiento humano, por nuestro afán de ir más allá de la realidad presente que nos rodea y limita, abriendo una puerta de escapada, a través de la ideación de utopías, de una realidad futura. Pero es también la actividad más arriesgada. Y esto no solo porque del futuro no tenemos ninguna experiencia (solo podemos apelar a nuestras creencias o fe en su validación), también porque nuestra subjetividad se puede representar con las formas más sombrías y terribles de la razón humana, tal como la humanidad ha experimentado cruentamente en los sistemas totalitarios que se han sucedido a lo largo del tiempo hasta el presente.
Hay que decir, en cuanto a este segundo peligro, que tendría que ser motivo de preocupación para todos los demócratas, con independencia de nuestras diferencias ideológicas, que algunas de las características definitorias de las utopías sociales que se han transformado en sistemas totalitarios, persisten de manera más o menos encubierta en las instituciones que están en la base de nuestra vida social. Concretando más, la obediencia ciega a la autoridad (en particular del líder), la limitación o supresión de la autonomía y la participación activa de las personas, y la negación o exclusión del otro (por sus diferencias) –unas características que en conjunto producen inevitablemente violencia e inhiben nuestro sentimiento de simpatía, y en consecuencia nuestra disposición a la cooperación–, se reproducen en la mayoría de las empresas capitalistas y las escuelas tradicionales que se reflejan, en cuanto a la organización y dimensión, en estas. De aquí la importancia de un ideal como el de la cooperación, el núcleo del cual está formado por la responsabilidad, la autogestión democrática, la autonomía, la ayuda mutua y la equidad, que nos permite, sin ningún tipo de duda, conjurar este peligro...
EL TEXTO SIGUE EN EL SIGUIENTE ENLACE A nexe.



Fèlix Pardo, filósofo y educador, ha escrito sobre educación, cooperativismo y democracia económica, así como neurodidáctica. Recibió el Premi Periodístic Jacint Dunyó 2014, de la Fundació Roca i Galès. Es también coautor del libro Cooperativisme contra la crisi?, publicado por la Fundació Pere Ardiaca, Barcelona, 2010 (este libro puede leerse en pdf de libre acceso, en este enlace).



diumenge, 23 d’agost de 2015

CURIOSIDAD E INTERÉS: UN EJEMPLO PRÁCTICO

El caso de Raimondo di Sangro, principe de Sansevero (1710-1770), constituye un buen ejemplo de la dinámica de la curiosidad y el interés, factores que operan de forma entrelazada, solapando sus impulsos: la curiosidad genera interés por algo, y sucesivamente, la necesidad de satisfacer la curiosidad mediante el interés por investigar tal asunto, despierta la curiosidad por nuevos elementos que van a apareciendo al tiempo que se cubren los diferentes pasos de una investigación.

El fragmento que sigue es una excelente muestra de que esa dinàmica entrelazada funciona de forma pulsional (hasta el punto que algunos estudiosos como Freud la relacionan con la libido). Satisfacer la curiosidad sería una forma más de satisfacción de la libido, una forma más de sublimación, quizás. Ahí queda la cuestión. Nos quedamos con el ejemplo de este personaje tan curioso, tan ávido de saber que cayó bajo la sospecha del Santo Oficio; ya se sabe, cualquier manifestación libidinosa es pecado a los ojos de quienes prefieren restringir a curiosidad de los hombres.

Debemos este fragmento al libro de Alberto Manguel, Una historia natural de la curiosidad. Madrid, Alianza, págs. 114-116:


Empezó su caleidoscópica carrera como historiador de temas militares, autor de una Diccionario universal del arte de la guerra, desafortunadamente interrumpido en a letra "O". Su interés en las técnicas bélicas lo llevó a experimentar con pólvora y pirotecnia, y en este campo descubrió cómo lograr varios tonos de verde en los fuegos artificiales que hasta ese momento eran inconseguibles: verde mar, esmeralda claro y el color de la hierba fresca. Eso le permitió inventar lo que llamó "teatros pirotécnicos", en los que los fuegos artificiales creaban escenas que retrataban templos, fuentes, e intrincados paisajes. Los diseños de estos escenarios incandescentes inspiraron al príncipe, que ya era un voraz lector, un interés en el diseños de los tipos de imprenta y fundición: siempre ingenioso, inventó un método de un único paso para imprimir imágenes a color en láminas de cobre que se adelantó medio siglo a la litografía de Alois Senefelder.

En 1750, Sansevero instaló en su palazzo napolitano la primera imprenta del reino de Nápoles, con caracteres diseñados por Nicolás Kommareck y Nicolà Persico, bajo la supervisión del príncipe. Las autoridades eclesiásticas reprobaron las publicaciones  de Sansevero, en especial la de un libro sobre las denominadas "ciencias secretas" del abad Montfaucon de Villars, y una defensa de la condena de Tito Livio a la superstición por el panfletista inglés John Toland. Como resultado, dos años más tarde ordenaron el cierre de lla imprenta. Para eludir la prohibición, Sansevero tuvo la astucia de donar tanto la imprenta como los tipos a su majestad Carlos III, quien, con ese regalo, creó la Real Imprenta de Nápoles.

La imprenta no fue la última empresa de Sansevero. Los manuscritos y libros extranjeros que consideró para su posible publicación lo llevaron a interesarse en las artes de la alquimia; los experimentos alquímicos sobre la creación de la vida lo impulsaron, a su vez, a construir unos autómatas exquisitos, y la construcción de los autómatas le hizo estudiar la tecnología de las máquinas y las ciencias de la metalurgia, mineralogía y química. En 1753 se produjo un incendio en el laboratorio de Sansevero que tardó seis horas en extinguirse; como resultado, el príncipe anunció que había descubierto "una lámpara de luz perpetua o eterna" cuyo combustible estaba formado por cráneo humano molido y pólvora.


Otras combinaciones casuales lo llevaron a nuevas y prodigiosas invenciones: una tela impermeable, un tapiz hecho con hilos superpuestos en lugar de entretejidos que parecía una pintura al óleo por la perfección de los detalles, un lino que no se arrugaba, un papel hecho de seda vegetal ideal para dibujar y escribir, un método para limpiar cobre que no requería bruñirlo y no dejaba marcas, una técnica para fabricar láminas de bronce más delgadas que las que habían existido hasta entonces, un procedimiento para hacer porcelana traslúcida y el cristal más delgado posible, un sistema para colorear vidrio sin tener que calentarlo, crayones indelebles que no requerían fijar el color con barniz, una cera artificial y colores "oleohídricos" que se parecían a la pintura al óleo pero no precisaban una preparación previa del lienzo o de la madera. También inventó una máquina para desalinizar el agua de mar, y otra para fabricar ágatas y lapislázuli falsos, con los que engañó a muchos joyeros reputados. Diseñó un método para endurecer el mármol que les permitió a los escultores cincelarlo hasta una delgadez inaudita, y poder así esculpir velos transparentes y delicados encajes de piedra. También construyó máquinas anatómicas, aún visibles en a cripta de la familia Sansevero en Nápoles, que reproducían el sistema circulatorio de un hombre y una mujer, desde el corazón hasta los vasos capilares más diminutos. Entre sus creaciones más fantásticas se encuentran una mesa que se ponía sola para la cena sin necesidad de sirvientes, así como una carroza acuática con caballos hechos de corcho que podían cubrir una buena distancia en las aguas de la bahía de Nápoles.
[...] 

Entre los libros publicados por la imprenta de Sansevero en el año de su fundación, 1750,tal vez el más curioso fuera una Lettera Apologetica ("Carta apologética"), compuesta por el propio príncipe y acompañada de soberbias placas a color. El tema de la Lettera era el sistema de los quipus de los antiguos incas. Nuestro curioso príncipe, interesado como estaba en todo, se enteró de los quipus a través de los libros del Inca Garcilaso, pero también gracias a un tratado jesuita sobre el lenguaje inca ilustrado con varios dibujos a color de una variedad de nudos y explicaciones de su significado. También logró ver el objeto real: un quipu original traído de las colonias hispánicas. Los libros y el quipu habían ido a parar a manos de una padre jesuita que había estado en el Nuevo Mundo y que le vendió el conjunto al príncipe en 1745.


Muestra de un quipu, supuesto sistema de comunicación de los incas


Página de la Lettera de Sansevero




dimecres, 19 d’agost de 2015

UN BUEN PROFESOR

Isaías Lerner

"Aquel profesor sabía algo fundamental sobre el arte de la enseñanza. Un maestro puede ayudar a sus alumnos a descubrir territorios desconocidos, proporcionarles información especializada, ayudarles a crearse una disciplina intelectuals pero, por encima de todo, debe generarles un espacio de libertad mental en el que tengan la oportunidad de ejercitar la imaginación y la curiosidad, un lugar para aprender a pensar."


Alberto Manguel, Una historia natural de la curiosidad. Madrid, Alianza, 2015, pág. 82, refiriéndose a su profesor de literatura de secundaria en Buenos Aires, Isaías Lerner, en los años 60.

diumenge, 16 d’agost de 2015

CURIOSITAT FILOSÒFICA

La curiositat és un impuls imparable que es mou de forma semblant al riu, que no pot evitar anar a parar al mar (Dante, Paradís X). Seguim: tots els éssers humans tenen per naturalesa el desig de saber (Aristòtil, Metafísica 980a 21). Aquesta aptitud humana és representada en figures com Eva, Pandora, Ulisses, etc., víctimes d'aquest ardore per saber més del que està a la vista, fruit de la insatisfacció. N'hi ha més interrogants que respostes, i de les respostes, molt poques són segures, diu Agustí d'Hipona. 
Ens fem preguntes _curiositat_ perquè quelcom no encaixa _insatisfacció_, quelcom que ens porta al per què perquè no entenem quelcom i necessitem una raó o una causa per explicar o intentar explicar allò que no entenem o que no encaixa on esperem que encaixi. Tot això és un cercle, un cercle virtuós, evidentment: satisfer una pregunta amb una resposta no acaba de tancar el procés, tot i que hi ha el risc que passi, sinó que obre pas a nous interrogants perquè es respostes, tard o d'hora, presenten zones fosques, nous elements que no encaixen. 
Hume també teoritza sobre la relació entre curiositat i insatisfacció: no tot desperta en nosaltres la curiositat, sinó només allò que causa dubte o insatisfacció arran de la seva inconsistència amb nosaltres, a una manca de encaix en el nostre cap que, en conseqüència, ha de causar cert dolor (Hume, Tractat de la naturalesa humana). “La curiositat, diu, neix de la consciència de la nostra pròpia ignorància” davant una manifestació del món que no encaixa en les nostres expectatives o la nostra experiència, perquè és evident que podem saber moltes coses sobre el món, però precisament en tant que sabem podem arribar a ser conscients de la nostra ignorància, més aviat que per ser ignorants.

Inspirat en Alberto Manguel, Una historia natural de la curiosidad. Madrid, Alianza, 2015.







dimecres, 12 d’agost de 2015

IMAGINACIÓN




"Según la teoría de Darwin, la imaginación humana es un instrumento de supervivencia. Para aprender mejor sobre el mundo y, por lo tanto, para estar mejor preparado ante sus escollos y peligros, el homo sapiens desarrolló la capacidad de reconstruir la realidad externa en la mente y concebir situaciones a las que podría enfrentarse antes de que sucedieran."

Alberto Manguel, Una historia natural de la curiosidad. Madrid, Alianza Editorial, Prefacio, pág. 15).

dijous, 6 d’agost de 2015

SOFISTAS CHINOS

Aunque se da por sentado que los orígenes de la reflexión filosófica se dan específicamente en Grecia, podemos encontrar ejemplos de actitud filosófica en otras culturas. El ejemplo de los sofistas chinos es especialmente interesante, porque desarrollaron una actividad similar a los sofistas griegos, casi coincidiendo en el tiempo, y corrieron la misma suerte: sus obras se han perdido, y su pensamiento fue superado por otras corrientes más potentes.

Aunque se cita precursores como Huan Duan (siglos V-IV a. C.) y Deng Xi (muerto en 501 a. C.), el momento álgido de esta corriente se sitúa en el sglo IV a. C. La escuela se conoce bajo el nombre de Ming-chia, es decir, "escuela de los nombres y las formas", llamada así porque afrontó el problema de la relación entre las palabras y la realidad, es decir, la relación entre el lenguaje y lo que representa. Por lo visto, su influencia sobre la filosofía china posterior fue escasa, pero no debemos perder de vista que se trata de la única escuela filosófica china dedicada a temas lógicos y epistemológicos, es decir, temas muy afines a la sofística griega.

La afinidad con los sofistas griegos es patente en una de sus figuras, Deng Xi, que fue un abogado, como los sofistas, capaz de defender a cualquiera de las partes opuestas en un litigio, y capaz de ganar en ambos casos. Otros pensadores de esta escuela fueron Hui Shih (380-305 a. C.) y Kung-sun Lung.
Auto Cad Tutorials