PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

diumenge, 29 de gener de 2017

IDEALISMO SUBJETIVISTA

El problema de la relación entre alma y materia va a sufrir una vuelta de tuerca con la propuesta de Berkeley (1685-1753), un filósofo empirista inglés que retoma el asunto a casi un siglo de distancia de Descartes. Como empirista, se manifiesta disidente respecto de Locke y Newton, pero en realidad no hace sino llevar al extremo lógico el punto de partida del empirismo: podemos confiar en nuestras percepciones, pero no sabemos qué hay más allá de ellas.

Por eso su teoría de la realidad se llama idealismo subjetivista: las percepciones son ideas en una mente, y no podemos conocer nada más allá de esas ideas de un sujeto pensante, sólo podemos estar seguros de la existencia de nuestras ideas. Digamos que hasta aquí llegó Descartes cuando formuló el cogito desde la duda metódica. Descartes fue más allá con la ayuda de la idea de Dios. Berkeley también irá más allá, pero por otro camino. Es empirista, no confía en las ideas innatas cartesianas. Pero es un empirista disidente, si los datos de los sentidos son subjetivos, lo son en todos los sentidos, es decir, no sólo en cuanto a las cualidades sensoriales, sino también en cuanto a las primarias (forma, extensión, etc.). No hay esencias debajo de las cualidades sensibles, no hay nada que podamos llamar substancia y considerarla la base de la materia (como extensión).

Berkeley explica el mundo sin materia. Si todo son ideas, eliminamos el componente opuesto del problema cartesiano, y ya no hay problema. No hay un mundo externo de substancias que debamos conectar.
  • Sigue un procedimiento racional, hace una propuesta razonable, una argumentación que muestra la posibilidad de que el mundo material sea una representación subjetiva, nuestra fantasía personal e intransferible.
  • Naturalmente, también se deja llevar por prejuicios religiosos. Berkeley es obispo. Cree que el materialismo derivado del dualismo cartesiano y sostenido por Locke favorece al ateísmo.
  • Pero no es cartesiano: para él, las ideas de nuestra mente sólo son adventicias o facticias. Son fruto de la asociación de ideas y de la regularidad observable. Creemos que responden a un mundo exterior objetivo, pero no podemos saberlo. De hecho, es imposible saber si compartimos las mismas ideas.
  • Las ideas son concretas, o hay ideas abstractas. Cuando pienso en una manzana, imagino una manzana concreta, no una forma ideal de manzana.
  • Todo, esto es, el mundo, la totalidad de las cosas, es contenido mental mío. No hay prueba alguna de la existencia de un mundo externo a mí. Como diría Leibniz, yo soy una mónada que percibe, pero no puedo aventurar que haya más mónadas como yo ahí fuera.
  • ¿En qué consiste la existencia? Las cosas existen en tanto que son percibidas por un sujeto (que su vez existe como mente pensante). Las cosas existen en las mentes de los que perciben. Esse est percipi, dice Berkeley, ser es ser percibido. Naturalmente, se existe en tanto que contenido de una percepción, contenido mental, idea, que pertenece a un sujeto. Eso es el idealismo subjetivista.
  • Para Berkeley, el mundo se nos aparece ordenado porque hay un Dios ordenador que percibe a todos los seres. Por eso mi gato, cuando yo dejo de percibirlo (es decir, deja de existir) sigue con  su vida, porque Dios sigue percibiéndole.
  • Finalmente, la regularidad del mundo es la prueba de que Dios existe.



MONADISMO

Leibniz aporta su particular vía de solución al problema de la relación entre alma y materia: el monadismo.

Para Leibniz, la materia no es extensión infinita, sino una infinita cantidad de átomos, las mónadas, que constituyen los elementos de la materia, es decir, que ya no pueden dividirse más.

  • Son creadas (por Dios), así que pueden ser destruidas.
  • La materia que percibimos se forma por agregación o separación de mónadas.
  • Percepción y apetito (voluntad) son las actividades de las mónadas. Cada mónada es un microcosmos que refleja la totalidad infinita del mundo, cada una desde su punto de vista.
  • No hay relación entre las mónadas, sin independientes, así que no hay que explicar nada, no hay problema de relación entre cuerpo y mente.
  • Sin embargo, Dios impone una armonía entre todas las mónadas, que el ha creado y controla. Las percepciones de cada una de ellas concuerdan perfectamente con las de todas las demás, aunque no se relacionen unas con otras.
  • Los fenómenos físicos no son una descripción precisa de la realidad. Al haber una conexión entre las percepciones de todas las mónadas, parece que haya una objetividad, pero esta no es real sino subjetiva en cada mónada perceptora.
  • Dios es un relojero que sincroniza todos los relojes (infinitos), de manera que parece que todos van a la misma hora.






MONISMO PANTEÍSTA

Segundo intento de resolver el problema de la conexión entre las substancias cartesianas, esta vez obra de Spinoza. La reflexión de Spinoza comienza en la definición cartesiana de substancia: aquello que no necesita de otra cosa que a sí mismo para existir (en este fragmento, por ejempo, del Discurso, parte IV).

Descartes había establecido tres substancias: la materia (res extensa infinita), el yo (res cogitans finita) y Dios (res infinita inextensa). A pesar de su propia definición, cabía considerar que había una evidente dependencia ontológica de unas sobre otras, en tanto que considera a Dios creador del mundo y garante de sus leyes y del conocimiento humano. En fin, que sólo Dios era, en sentido estricto, una substancia.

Spinoza retoma este conflicto dejado de lado por Descartes. Con total coherencia, afirma que si las otras dos substancias han sido creadas por Dios es una contradicción seguir tomándolas como tales, dado que la única substancia, aquello que no necesita de otra cosa que a sí mismo para existir, es Dios. Si en el mundo hay cosas y pensamientos, sean lo que sean no son substancias, sin imperfectas y dependen de algo más perfecto, dependen de Dios para ser.

Así que, tras esta reflexión, desembocamos en el monismo: sólo hay una substancia, Dios. Si hablamos de relojes, ya no hay nada que sincronizar, dado que sólo hay un reloj. Pero es un reloj especial. El problema de la relación entre substancias ha quedado disuelto porque ya no hay que poner nada en relación: todo está en Dios.

Pero hay que explicar algunas cosas, claro: dónde colocamos esas instancias tan dispares de las que tenemos constancia, esto es, que existen y se relacionan: la materia y el pensamiento. La solución de Spinoza ha de pasar necesariamente por Dios, que es lo único que se explica por sí mismo:
  • Dios es la perfección absoluta, es res inextensa infinita. Infinita implica que tiene infinitos atributos, entre los cuales sólo contemplamos dos, la extensión y el pensamiento. Sólo dos porque nosotros, pobres cosas limitadas, no podemos llegar a más, no podemos comprender a Dios en su totalidad, no podemos atribuirle más que dos atributos, la extensión y el pensamiento.
  • Dios y naturaleza son equivalentes, es decir, espíritu y materia no son elementos contrapuestos, sino dos de las múltiples caras de Dios, o dicho de otra manera, hay un solo reloj, pero tiene infinitas esferas de las cuales sólo contemplamos dos, y ambas marcan la misma hora, cada una a su manera. Esto es el panteísmo.
  • Spinoza formua su panteísmo así: Deus sive natura, Dios o naturaleza. Espíritu y materia son equivalentes.
  • En su obra Ética demostrada geométricamente, Spinoza habla tanto de naturaleza como de Dios, e incluso más de aquella que de éste. Pero su editor, temeroso de las autoridades religiosas, que impedirían la publicación del libro, retocó el texto (Spinoza ya había fallecido) y substituyó en numerosas ocasiones la palabra naturaleza por Dios (dado que eran totalmente equivalentes), de modo que Spinoza parece un teísta pero no lo es.


Spinoza introduce dos términos que hay que tener en cuenta:

  • Atributo: cada una de las maneras en que se manifiesta la substancia. Dios tiene infinitos atributos, pero sólo conocemos dos, extensión y pensamiento, materia y mente. Extensión y pensamiento (el alma) no son cosas creadas por Dios, sino atributos suyos, son Dios, que es ala vez cosa pensante y cosa extensa. La naturaleza es divina, por tanto.


  • Modo: son los diversos particulares, fruto de las modificaciones de la substancia divina. Hay mentes individuales y cuerpos individuales. No hay que explicar la conexión entre ellos, son todos parte de lo mismo.

Con Spinoza, el problema de la relación cuerpo-mente deja de ser un problema, o es un problema falso. Se trata de dos procesos que corren paralelos, guardando siempre una estricta correspondencia, en tanto que la estructura de las ideas equivale a la estructura de las cosas: el pensamiento piensa la realidad.

Sutiles resonancias a Parménides y Anaxágoras, ¿no?





OCASIONALISMO

Intento de solución del problema mente-cuerpo propuesto por Malebranche a partir del planteamiento de Descartes.


  • Punto de partida: la separación entre las substancias, pues res extensa y res cogitans son opuestas, porque la primera es material y a segunda inmaterial, por lo que no hay conexión directa entre ellas.
  • Para Malebranche, la comunicación entre ambas se produce por intermediación de Dios, en ocasión de cada evento que se produce en el mundo. Esta solución respeta el inicial dualismo cartesiano.
  • El alma piensa, desea, etc., y en ocasión de este evento anímico, Dios activa los mecanismos de movimiento de nuestro cuerpo.
  • A la inversa, un evento se da en el mundo, y en ocasión de este acntecimiento, Dios introduce en nuestra alma la correspondiente información sensorial.


Otra manera de explicar el ocasionalismo consiste en la metáfora del reloj:



  • Dios es el relojero que ajusta cada vez que es necesario los dos relojes, el del mundo y el de nuestra alma.

divendres, 27 de gener de 2017

DESCARTES Y EL PROBLEMA MENTE-CUERPO

"...conocí por ello que yo era una substancia cuya total esencia o naturaleza es pensar, y que no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material. De manera que este yo, es decir, el alma por la cual soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta es más fácil de conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es" (Descartes, Discurso del método IV).


En este breve fragmento se plantea uno de los principales problemas de la antropología cartesiana, el llamado "problema mente-cuerpo", o de las tres substancias. Cuerpo y mente son tan diferentes que no conectan entre sí, según la idea de que una substancia es aquello que existe por sí mismo. Descartes contempla la existencia de tres substancias: el yo (res cogitans, inextenso y finito); Dios (res infinita, inextensa); y el mundo (res extensa, infinita). El yo queda las otras dos, pero al ser inextenso no tiene relación alguna con la materia del mundo, no comparte nada con ella.

La cuestión es qué parte del ser humano es mente y qué parte cuerpo. Por un lado, Descartes establece una diferencia substancial entre los animales y los humanos, aunque ambos tienen una parte material. Los animales son como máquinas, se rigen por las leyes naturales (mecanicismo), mientras que los hombres tienen capacidad para decidir acciones con su cuerpo. Es decir, que de alguna manera hay que explicar la interacción manifiesta entre la parte pensante y el cuerpo material. Y parece evidente que no se trata de una equivalencia entre alma y cerebro: Descartes tiene claro que el cerebro es material, y que se ve afectado por los estímulos sensoriales (la luz, por ejemplo), que es conducida desde los ojos al cerebro a través de los nervios. En este punto, parece evidente que el alma no es el cerebro, sino que si acaso, está en el cerebro, con el que interacciona de alguna manera.

La solución cartesiana es la glándula pineal, un interesante órgano del cerebro: para Descartes, este órgano es un lugar de intercambio, el receptáculo del alma, un lugar que es a la vez extenso y cogitans.

Naturalmente, se trata de una solución precipitada a un problema muy complejo. Algunos pensadores de la órbita cartesiana recogieron sus planteamientos pero considerando su solución insatisfactoria. De manera que el punto de partida de sus propuestas sería el mantenimiento de la separación ontológica de las substancias y la necesidad de explicar alguna forma de conexión entre ellas.






dilluns, 23 de gener de 2017

L'ACTUAL REI DE FRANÇA ÉS CALB

  • Un altre aspecte de la verificació empírica que va lligat al criteri de coherència lògica: les descripcions i l'ús de determinants o articles davant de noms i sintagmes nominals. Per exemple, la proposició:
    • L'actual rei de França és calb”. Cal esperar que li assignarem un valor de fals, atès que el resultat de la nostra verificació serà evidentment negatiu.
    • Aleshores, si aquesta proposició és falsa, la seva negació sera vertadera, no? Provem-ho: “L'actual rei de França no es calb”. Però continua sent fals. I dues proposicions oposades no poden ser totes dues falses.
    • La qüestió és que aquesta proposició no és una proposició atòmica, sino composta de proposicions atòmiques, més petites. El problema no era evident quan parlàvem de “A la classe hi ha un rellotge”, considerant que es referia a un fet verificable d'un cop d'ull. Però aquesta proposició sobre l'actual rei de França s'ha de trencar:
      • Hi ha un tal X
      • Aquest X és l'actual rei de França
      • Aquest X és calb
    • No és una sinó tres proposicions a verificar, i la nostra proposició és una conjunció de totes tres, i en una conjunció cal que totes les proposicions siguin vertaderes perquè ho sigui la conjunció completa. I és evident que ens falla una: no hi ha cap X que podem dir que sigui l'actual rei de França, perquè actualmente França és una república.
    • Això vol dir que el llenguatge ordinari és ple de paranys que la lògica ha de salvar, separant els elements significatius respecte del que no ho són en les oracions que fem servir. Aquesta és la proposta de l'atomisme lògic, una branca molt important de la filosofia analítica. I l'exemple que hem esmentat pertany a una reflexió feta per Bertrand Russell, coneguda com la teoria de les descripcions (una ampliació, en aquest enllaç: què passa amb l'actual rei de França?).

diumenge, 22 de gener de 2017

LA VERITAT COM A EVIDÈNCIA

  • L'evidència racional: la veritat és allò de què no es pot dubtar; una proposició és evidentment vertadera si no presenta cap possibilitat de dubte. Però aquestes veritats són molt limitades: la matemàtica, la definició de conceptes i poca cosa més. A més, l'evidència pot ser molt subjectiva. Si hi ha algun indici de correspondència amb els fets podem arribar a l'evidència, però sense garanties: podríem no tenir dubtes sobre el fet que el Sol gira al voltant de la Terra, i a les persones de l'època medieval els semblava absolutament evident això.

dimecres, 18 de gener de 2017

CRITERI DE COHERÈNCIA

  • Resultat d'una inferència correcta, a partir de proposicions correctes. Aquí estem parlant de les condicions formals de la veritat: quines exigències ha de satisfer una proposició o un grup de proposicions per adquirir el valor de veritat, l'únic que de dedò ens interessa (atès que les proposicions només poden tenir dos valors, veritat o fals; si en algun moment ens interessa el valor fals és perquè ens pot conduir a l'oposat, la veritat, no?).
    • Equival a coherència lògica, a resultats no contradictoris, etc. Una proposició és vertadera si es dedueix d'altres proposicions vertaderes. El problema de la deducció és que obtenim veritats formals, indubtables, en relació a un conjunt de proposicions també veritables, però gairebé sempre sense que ens diguin res significatiu sobre el món.
    • La coherència lògica o interna és un criteri que s'aplica a les proposicions sense necessitat de referir-se a fets verificables empíricament, en el sentit que només compten les regles de construcció i relació entre proposicions: si un argument està ben formulat, la veritat de la conclusió dependrà de la veritat de les premises. Abans o després verificarem les premises, si cal, però aquí interessa només la forma de l'argument. Això és el que fa la lògica, estudiar les condicions formals de la veritat, al marge del contingut semantic de les proposicions.
    • Les proposicions que podem considerar a l'empar de la coherència lògica són:
      • Proposicions matemàtiques i geomètriques (axiomes).
      • Definicions de conceptes (solter és el mateix que no-casat).
      • Arguments com ara el silogisme. La veritat del silogisme, segons Aristòtil, és una atribució immediata de l'enteniment, capaç de anar de les premises a la conclusió. Però la forma del silogisme pot ser enganyosa, i la veritat de les premises està lligada d'alguna manera a l'experiència.
      • Proposicions expressades en llenguatge simbòlic, com ara el de la lògica de classes (basada en la teoria de conjunts). Permet formalitzar les proposicions dels silogismes i establer les condicions de veritat dels arguments sense tenir en compte la semàntica interna de les premises.
      • Proposicions expressades en llenguatge de la lògica proposicional (connectors i taules de veritat). Permet analitzar (trencar) les proposicions del llenguatge ordinari i formalitzar les seves relacions internes. D'aquesta manera s'elimina totalment la interferència de la semàntica en l'anàlisi dels arguments, que es basa solament en la relació sintàctica dels seus termes. Pel que fa a les taules de veritat, vegeu aquest enllaç: taules de veritat.

dimarts, 17 de gener de 2017

CRITERI DE CORRESPONDÈNCIA

  • Definició empírica: correspondència de les proposicions amb els fets (allò observat, dades dels sentits que podem verificar empíricament). És el criteri més coherent amb el sentit comú. Però, què són els fets? Els fets són equivalents a a realitat? És cert que el Sol dóna voltes a la Terra, ja que és el que tothom pot verificar desde casa seva? Com podem verificar des de casa que la Terra dóna voltes al Sol?
    • El cert és que els humans construïm els fets amb el nostre llenguatge. De manera que la correspondència de les proposicions amb els fets és també una correspondència de proposicions amb proposicions, cosa que pot ser un cercle viciós. Les proposicions són llenguatge i són comparades amb fets, que també són llenguatge o no són independents del llenguatge amb què els descrivim.
    • Això vol dir que pode tenir proposicions que no es poden considerar verificables, perquè no hi ha cap manera de provar la seva correspondència amb fets. Per exemple:
      • Déu existeix.”
      • El rellotge que veig a la classe existeix.”
    • El tema de la verificació empírica és a més complicat: la verificació potser pública o privada, segons la referència de la proposició, si es refereix a experiències públiques o privades. En qualsevol cas, la verificació és una comparació entre una proposició i les dades de l'experiència. Per exemple:
      • Veig un rellotge (verificació privada)
      • El rellotge marca les cinc (verificació pública)
      • Aquesta taula té quatre potes (púbica)
      • Crec que la Maria m'estima (privada)
      • He somiat que volava (privada)

CONCEPCIONS DE LA VERITAT

  • Coherència lògica: resultat d'una inferència correcta, a partir de proposicions correctes. Aquí estem parlant de les condicions formals de la veritat: quines exigències ha de satisfer una proposició o un grup de proposicions per adquirir el valor de veritat, l'únic que de dedò ens interessa (atès que les proposicions només poden tenir dos valors, veritat o fals; si en algun moment ens interessa el valor fals és perquè ens pot conduir a l'oposat, la veritat, no?).
  • Definició empírica: correspondència de les proposicions amb els fets (allò observat, dades dels sentits que podem verificar empíricament). És el criteri més coherent amb el sentit comú. Però, què són els fets? Els fets són equivalents a a realitat? És cert que el Sol dóna voltes a la Terra, ja que és el que tothom pot verificar desde casa seva? Com podem verificar des de casa que la Terra dóna voltes al Sol?
  • L'evidència: la veritat és allò de què no es pot dubtar; una proposició és evidentment vertadera si no presenta cap possibilitat de dubte. Però aquestes veritats són molt limitades. A més, l'evidència pot ser molt subjectiva. Si hi ha algun indici de correspondència amb els fets podem arribar a l'evidència, però sense garanties: podríem no tenir dubtes sobre el fet que el Sol gira al voltant de la Terra, i a les persones de l'època medieval els semblava absolutament evident això.

LA VERITAT, UNA INTRODUCCIÓ

Els periodistes han de mostrar sempre la veritat”. Aquesta sentència ens obre certs interrogants. I els pintors? I els novelistes? I els historiadors? I els polítics? En una societat com la nostra, on es demana la implementació de la societat de la transparència (què és això, que els actes polítics siguin transparents, que estiguin a la vista de tothom, fins a quin punt...?), veritat i transparència són equivalents? La veritat es mostra, es veu, es capta, s'intueix, se sent? Com definirem la veritat, què vol dir mostrar, sempre podem mostrar el que volem?
Com podem apreciar, el tema de la veritat és retorçut. Abans de definir la paraula veritat, considerem el seu àmbit d'aplicació com a problema, és a dir, a quins tipus de problemes filosòfics afecta la qüestió de la veritat?
  • Lògics o axiològics: quines són les condicions formals de la veritat?
  • Metafísics: la veritat i la realitat, són equivalents? En quin sentit allò vertader és també real?
  • Epistemològics: volem conèixer amb certesa, volem tenir la veritat sobre el món, allunyar-nos del dubte, però això és possible?
  • Ètics: dir la veritat és un valor moral, però hem de dir la veritat sempre?
  • Polítics: quina relació té el poder polític amb la veritat? Què és més important, el bé dels ciutadans o la veritat?
Tornem a la idea d'abans: “Els periodistes han de mostrar sempre a veritat”. Podem discutir sobre aquesta frase, sobre si han de fer-ho sempre o hi ha excepcions, o més, encara que vulguin, poden mostrar la veritat?, etc.
Quin tipus de proposició és aquesta? Sembla ser una mena de norma, ens diu què hem de fer, o què han de fer determinades persones en determinades circumstàncies. Manifesta un ús imperatiu del llenguatge. Manifesta també un cert compromís amb la realitat (metafísic), perquè aquesta pugui ser coneguda (epistemològic), perquè és una obligació moral mostrar-la tal i com és (ètic) perquè sigui possible canviar-la si s'escau, o el mal del món quedi en evidència davant els ulls dels observadors (polític). A la vegada, manifesta el fet que la veritat és un valor (axiològic), semblant a la bellesa, la valentia, el bé, ja que els humans donem valor a les proposicions que són vertaderes i adquireixen així el valor de veritat. La veritat ens agrada igual que ens agrada la bellesa. Sempre, però?
Amb tot, així s'explica que la nostra frase inicial sembli correcta, indubtable, i si li posem un interrogant, tendim a respondre afirmativament, com ha de ser d'una altra manera? Sí, els periodistes han de mostrar sempre la veritat, faltava més!!



diumenge, 15 de gener de 2017

LA CLASSE (ENTRE LES MURS, 2008)

PEL·LÍCULA PELS ALUMNES DE CULTURA I VALORS DE 2n D'ESO

VERSIÓ ORIGINAL SUBTITULADA:




VERSIÓ DOBLADA AL CASTELLÀ:





dimarts, 10 de gener de 2017

diumenge, 8 de gener de 2017

VIATGE AL VOLTANT DE LA MEVA CAMBRA, DE XAVIER DE MAISTRE

Ressenya d'Anna M.


Viatge al voltant de la meva cambra és un recorregut de quarante-dos capítols, que equivalen als quaranta-dos dies que el filòsof passa a la seva habitació, i en el qual relata les seves experiències. És un recorregut físic, però també espiritual.

De Maistre parla de dos conceptes: l'ànima i la bèstia (a qui sovint anomena "l'altra"). L'ànima és capaç de viatjar per tots els racons, mentre la bèstia, sense ser-ne pròpiament conscient, fa de les seves. Crec, o almenys així ho interpreto, que l'autor està descrivint la major part de l'estona el recorregut que fa l'ànima en travessar la seva habitació d'un lloc a l'altre. Com l'ànima és capaç de ser tan lluny i tan externa, i alhora tan capaç d'entretenir-se amb un pensament i deixar-lo volar, gairebé perds la noció de l'espai i el temps, i et trobes en un lloc aliè a l'habitació on el filòsof s'hi passa quarante-dos dies.

Aquest llibre m'ha semblat molt interessant i m'ha dut a pensar. Hi havia parts que eren molt certes, que quan hi pensava trobava un sentit, i potser són idees que mai m'havia plantejat abans però que de cop apareixen i et capgiren la manera de veure les coses. És un llibre que cal llegir amb calma per entendre'l bé i saber-ne interpretar tots els matissos. El recomano a les persones que els agradi viatjar, no només amb avió o vaixell, o tren, sinó també amb la seva ànima.


L'ànima i la bèstia, per Agustín G.



Ressenya d'Albert H.

La meva part preferida del llibre és on parla sobre l'ànima i la bèstia. Explica que hi ha dues parts en un home, però que a diferència de la separació entre ànima i cos (que només és un recipient de l'ànima), la bèstia és un altre individu, amb els seus gustos, inclinacions i voluntat, però unida a l'ànima per algun lligam (Déu?).

M'ha agradat la seva semblança amb la idea de Thomas Nagel sobre la ment i el cervell, on els dos estan connectats i on ment/ànima no estan lligats a la realitat (des d'un punt de vista materialista), però sí lligats a la bèstia de forma física. Encara va més enllà, dient que cadascuna d'aquestes parts són un individu, i que de vegades, tot i formar un tot més gran, poden contradir-se.



Ressenya de Laia A.

Pienso que es un libro muy interesante pues al leerlo no te deja indiferente. Y para mí eso es un buen libro, uno que te hace pensa, sentir y percibir cosas distintas a antes de leerlo. Por decirlo de algún modo, a mi parecer un buen libro es aquél que al terminarlo dices: "¡uau!"

El autor consigue meterte muchas cosas en la cabeza para hacerte pensar. Él piensa y nosotros pensamos por él (por lo menos eso es lo que yo he sentido leyendo); me he sentido identificada con algunas partes, en algunos momentos he comprendido al autor y lo que éste decía, y en otras (siendo sincera) no comprendía demasiado. A lo largo de todos estos capítulos he ido sintiendo varias cosas: algunos capítulos me han dejado totalmente indiferente, algunos sorprendida, otros me han hecho tirarme de los pelos de la rabia que me daba leerlos, no comprendo cómo alguien que en algunos momentos puede ser tan coherente de repente se pone a hablar (a mi parecer) sin coherencia.

Tengo que decir que antes de empezar el libro creía que trataría sobre un personaje que nos contaría sus aventuras imaginarias. Ahora al terminarlo veo que en cierto modo no iba mal, pero un poco sí, pues los viajes no eran de aventuras, eran más como episodios morales, viajes de reflexión y pensamiento. No es lo que me esperaba, pero, como suele pasar a menudo, el libro ha superado mis expectativas.

Me gustaría recomendar este libro a todo aquél que encuentre en la lectura un lugar donde relajarse y descansar, pues si no sabes encontrar el placer en leer toda lectura te desagradará.

Dos capítulos me han impresionado, el 24 y el 25. En el primero comienza contándonos que cree sus escritos, aunque empiezan llenos de alegrías siempre terminan mal. Para parar esto decide disertar sobre pintura. Hasta ahí todo me parece correcto, pero de repente el autor hace una comparación que en mi opinión es errónea. Compara el arte de la pintura con el de la música. Dice que la música va sujeta a la moda y que la pintura no. Discrepo profundamente.

¿Acaso la pintura no tuvo, al igual que la música, sus épocas? Romanticismo, impresionismo, cubismo. Varios estilos que llegaron por moda de país a país. Tengo que darle la razón al autor en que ahora los adolescentes quizás no sientan la misma devoción por lo pasado, pero, ¿acaso lo pasado no fue nuevo en algún momento? Tengo que añadir, ya para terminar, que tango yo como muchos de mis compañeros que estudiamos música y los que ya son músicos profesionales sí nos emocionamos con una buena zarzuela, o con un vals, o con cualquier tipo de buena música, del mismo modo que o me gusta sólo un cuadro o una canción sino que me gustan los buenos cuadros y las buenas canciones. ¿Y qué es lo bueno para cada uno?

En cuanto al capítulo 25, cabe decir que mientras lo leía mi cuerpo se iba poniendo poco a poco en tensión hasta que al llegar al final he podido relajarme. Sinceramente, creo que un arte no se puede hacer sólo con el cuerpo (la bestia), un buen arte tiene que tener alma para poder transmitir. Coincido con el autor en que la pintura requiere concentración y sentimiento a la vez que destreza, pero me duele que diga que la música no. ¿Acaso no ha escuchado nunca una fuga? Verdaderas obras de ingeniería musical. En cuanto a que con una buena digitación se es un buen músico... ¡Por favor! Un tango tocado sin alma no sería nada, la música sin alma no es nada. Sólo una secuencia infinita de notas que se persiguen unas a otras sin un porqué. Finalmente, me gusta que diga que todo acaba en la duda, pues quizás se pone a pensar en sus palabras y descubre que algo falla en ellas.









Auto Cad Tutorials