TEXTO DE Michel Foucault, Vigilar y castigar . Buenos Aires, Siglo XXI, 2002, pág. 92. “Se trata de someter el ilegalismo popular a un control más estricto y más constante”, convertido en imperativo esencial de la reforma penal hasta finales del siglo XIX. Se suavizan las penas en nombre de un humanismo de corte ilustrado, que busca neutralizar la arbitrariedad de los jueces, etc. Pero Foucault señala que debajo de toda esta mascarada hay un interés por preservar las nuevas condiciones económicas mediante un sistema penal concebido “como un aparato para delimitar diferencialmente los ilegalismos, y no, en modo alguno, para suprimirlos todos” (pág. 93). Lo que Foucault remarca es que esta reflexión jurídica está orientada al control de los sectores bajos de la población, de los vagabundos y otros tipos fronterizos, esto es, los ilegales, los que ahora llamamos sin papeles , los inmigrantes ilegales, o de precaria legalidad (pues los que eran legales en USA hasta hace apenas un año, se h...