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LES FIGURES FREUDIANES I L'ESTRUCTURA PSÍQUICA HUMANA

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LA CRÍTICA DE HUME A LA IDEA DEL SUJETO MORAL

  El problema de la identidad personal es importante para la ética de Hume, como culminación de la epistemología y como puente hacia la filosofía práctica. La crítica humeana a la idea del yo como identidad personal es una ampliación de su crítica a la idea de sustancia como ente espiritual (alma como unidad de la conciencia, sujeto pensante, etc.). Hume cuestiona la idea del yo como sustancia, como algo continuo, como sustrato real de otra cosa (lo mental, las pasiones, deseos, sensaciones, etc.). Hablamos de ese yo con la misma evidencia con que hablamos de nuestras impresiones , pero Hume duda de esa evidencia. Estas reflexiones críticas sobre la idea del yo deben ser previas a cualquier reflexión moral posterior (que corresponde a la primera parte del Tratado ). La crítica del yo es importante para la ética, sobre todo en los términos en que Hume la plantea: es la identidad del sujeto la que justifica de alguna manera toda reflexión práctica (ética, política). Si el sujeto...

HUME Y LA IDENTIDAD DEL YO

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¿QUIÉN SOY?

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En palabras de Jaspers,  "Lo que pensamos, aquello de que hablamos, es siempre algo distinto de nosotros, es aquello a que nosotros, los sujetos, estamos dirigidos como algo que nos hace frente, los objetos. Cuando hacemos de nosotros mismos el objeto de nuestro pensamiento, nos convertimos, por decirlo así, en algo distinto de nosotros, y a la vez seguimos existiendo como un yo pensante que lleva a cabo esta actividad de pensarse a sí mismo" (Karl Jaspers, La filosofía  III).

EL COGITO CARTESIANO Y SUS ANTECEDENTES

A Descartes ya se le hizo saber que su argumento coincidía con algunas formulaciones de Aristóteles, en textos como De sensu (VII 488 a 25) y Física (VIII 3, 254 a 22) (según refiere Ferrater Mora), donde “Aristóteles mantiene que la autopercepción es acompañada del conocimiento de la propia existencia”. No obstante, los historiadores no creen demasiado en el peso de estas ideas sobre la formulación del cogito cartesiano. El antecedente agustiniano sí que es más tenido en cuenta como antecedente para Descartes. Mersenne advirtió el parecido en la expresión agustiniana, de sobras conocida como “Si fallor sum”, “Si yerro, existo”. Agustín considera que “si me engaño, existo. El que no existe no puede engañarse, luego yo existo si me engaño” ( Ciudad de Dios XI cap. 26). Para ello, Agustín apela a lo que él llama el sentido interior , la posibilidad de mirar hacia adentro y hacer introspección, observar nuestra subjetividad, alcanzar un cierto grado de autoconsciencia. A p...

ALMA PLATÓNICA vs ALMA FREUDIANA

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LES FIGURES FREUDIANES CLÀSSIQUES

El jo, l’ego i el superjò Són conceptes desenvolupats a partir de 1920 com a revisió del paper de l’inconscient en la estructura psíquica humana. Freud ha vist que la relació entre les tres parts es complica: l’inconscient és quelcom més que allò reprimit, perquè el fet mateix de la repressió és també inconscient, mentre que es desenvolupa en el mateix conscient. A més, introdueix la idea de l’ angoixa , és a dir, la por de l’individu conscient davant l’amenaça de la censura. El jo conscient s’angoixa no tant pels desitjos reprimits com per l’amenaça des de l’àmbit social i moral on viu, que l’indueix a la repressió d’allò quees considera censurable. La qüestió és que Freud detecta que en el conscient poden haver elements inconscients, cosa que exigeix una nova formulació de la teoria inicial. Freud proposa tres figures: Jo, que es composa de: Elements conscients (percepció externa i interna, processos intel·lectuals, records). Elements preconscien...

EROS Y VIOLENCIA DE GÉNERO

Sobre el Eros y la violencia de género Por José Pablo Feinmann Publicado en Página/12 , el 7 de junio de 2015 Versión digital de este texto en  Contratapa Freud, en el más profundo de sus libros, propone que la cultura surge de la represión de los instintos, que esa represión produce un malestar insoluble en las sociedades y que la historia se desarrolla en la modalidad de un antagonismo incesante entre los dos elementos constitutivos de la condición humana: la pulsión de muerte y el Eros. Entregado a un pesimismo que era el de los mejores sujetos de su tiempo (el ensayo es de 1930, sólo tres años antes de la llegada de Hitler a la Cancillería del Reich), termina por confesar el casi imposible triunfo de Eros sobre su enemigo: la pulsión de muerte. La que se establece entre Eros y pulsión de muerte no es una simple relación binaria. Los dos elementos están internamente sobredeterminados. Sin embargo, como tantos otros grandes pensadores, la propuesta es la de la lucha ...