La “razón” en la filosofía (en Crepúsculo de los ídolos ) Este texto es una crítica a la labor del filósofo, momificador de conceptos, complementaria con la que aparece en “ Verdad y mentira.. .”. [1] Aquí, Nietzsche se pregunta por la idiosincrasia de la filosofía, en el sentido de su peculiaridad pero también en cuanto a su idiotez (el idiotés griego como peculiaridad del que no ha visto más allá de su terruño). Esa peculiaridad consiste en querer momificar al pensamiento, extraerle su sentido histórico, su devenir, para buscar momias conceptuales , es decir, cosas muertas e inmóviles, porque sólo así, paralizadas, son algo, son reales y verdaderas: “Ser filósofo, ser momia, representar el monótono-teísmo con una mímica de sepulturero”, escribe. La filosofía, pues, en sentido general, opera aún bajo el marco conceptual parmenídeo: lo que deviene no es, sólo es lo que no deviene; lo real es inmóvil, y sólo interesa o real, aunque esté oculto tras el “engaño de los sentidos”. ...