PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

dilluns, 28 de maig de 2012

HEMEROTECA: una reseña sobre Siri Husvedt



Reseña de Ester Astudillo sobre el libro de Siri Husvedt, La mujer temblorosa. Barcelona, Anagrama, 2010. Interesante reflexión sobre la migraña y su personal relación con la autora.

Se puede consultar en este enlace a la web de "Escuela con cerebro".









dissabte, 26 de maig de 2012

AGENDA



A propósito de la noticia sobre la denuncia contra Javier Krahe (en este enlace, y en este otro), acusado de blasfemia (un delíto que no sorprende en países islámicos, pero que en la España no confesional carece de sentido), he decidio abrir mi agenda para anotar los siguientes:






OLVIDOS PENDIENTES DE RECORDAR

  • Que la libertad de expresión está siempre por encima de la indignidad de los reyes y los altares, y cuando los reyes o los altares no cumplen con sus obligaciones y sus promesas (y que yo sepa, Dios nunca cumple sus promesas), tenemos derecjo a protestar; tenemos incluso el derecho a echarlos y cambiarlos.
  • La dignidad de los reyes, los altares y los cargos políticos no es algo que se adquiere sólo con el nombramiento, sino que debe ajercerse día a día. Si no es así, se pierde, y cuando lo descubrimos, es razonable que se intente avergonzar públicamente a quienes ostentaron indígnamente nuestra confianza; de hecho, es casi un deber moral zafarse de esos sinvergüenzas que piensan que tienen derecho a estar ahí para siempre, hagan lo que hagan. Pitarles en un partido de fútbol es poca cosa, comparado con lo que les pasó a unos de esos indignos en 1793. Qué pretenden, ¿sonrisas, alabanzas?
  • Cómo puede ser delictivo protestar contra un rey que nos ha engañado.
  • Cómo puede ser delictivo quemar una bandera, sea española, catalana o neozelandesa, si sólo es un trapo en el nombre del cual ha muerto mucha gente.
  • Cómo puede ser un delito insultar a un dios y sus ángeles, si los sacerdotes de ese dios cometen cada día delitos contra la dignidad (innata) de niños y niñas, amparados en la negra sotana que visten y en la protección deliberada de sus jefes.
NOTA: hay que volver a revisar esta agenda periódicamente, no sea que surjan nuevos olvidos.

dilluns, 21 de maig de 2012

MATERIALES: mitos cosmogónicos

Enlace a una página donde se describen, de forma resumida, diversos mitos sobre el origen del mundo (cosmogonía) y los dioses (teogonía), así como los seres humanos, todos ellos relativos a diferentes culturas humanas. Es interesante porque va más allá de los clásicos greco-latinos.

Se puede leer en este enlace


dimecres, 16 de maig de 2012

HEMEROTECA: la Inquisición valenciana (1983)



Artículo en el diario Levante (14 de agosto de 1983) sobre los autos de fe en la Valencia del siglo XVIII (no hace mucho). Incluye ilustraciones muy interesantes sobre las prácticas depurativas que las autoridades eclesiásticas llevaban a cabo en los cuerpos de los condenados. Posiblemente nunca pedirán perdón por ello.





























 


MATERIALES: un esquema de la filosofía de Spinoza

Fuente: Felip Lorda, Conocer Spinoza y su obra. Barcelona, Dopesa 2, 1980






dilluns, 14 de maig de 2012

HEMEROTECA: una reseña sobre el romanticismo alemán


Reseña del libro de Manuel Ballestero, El principio romántico. Barcelona, Anthropos, 1990.
Publicada en El País, 21 de abril de 1991.



dimecres, 9 de maig de 2012

HEMEROTECA: artículo sobre Sartre y Camus (2012)

Artículo crítico con Michel Onfray, a propósito de su artículo publicado en Le Point, donde cuestiona la relación de Sartre con Camus y otros intelectuales franceses coetáneos.

El golpe bajo intelectual de Michel Onfray







Este es el enlace a la página original, en Le Monde diplomatique

Un interesante comentario en este enlace

Enlace a Le Point

Otro artículo de Rajoy (1984)


Otro artículo de Rajoy, en este enlace (La envidia igualitaria, en Faro de Vigo, 24 de julio de 1984).

Reproducimos el texto aquí:

Hace algunos meses "FARO DE VIGO" tuvo la gentiliza de acceder a la publicación de un artículo en el que comentábamos un libro a nuestro juicio apasionante. "La desigualdad humana" de Luís Moure-Mariño. Hoy pretendemos descubrir otro libro no menos magistral que analiza con profusión de detalles y argumentos aquella afirmación y el consiguiente problema de la igualdad-desigualdad humana, pero que añade a este estudio el de otro tema no menos importante e íntimamente unido al primero, cual es el de la envidia, uno de los más graves y perniciosos de los pecados capitales. El libro lleva por título "La envidia igualitaria". Su autor Gonzalo Fernández de la Mora. De entre sus pocas más de doscientas páginas, cuya lectura recomendamos a todos aquellos que quieran ampliar sus conocimientos sobre el hombre, destacaremos tres aspectos concretos y por encima de todo un mensaje general.


La primera parte de "La envidia igualitaria" tiene como objetivo básico, ampliamente logrado por cierto, el recopilar los escritos históricos sobre la envida. En ella se sintetizan los diversos estudios y opiniones que a lo largo de los tiempos ha provocado el pecado de la envidia. Desde los griegos hasta los contemporáneos pasando por los latinos, Sagrada Escritura, la patriótica, los medievales, los renacentistas, barrocos y modernos, todos los grandes pensadores han denunciado la malignidad de ese sentimiento.

En el segundo apartado del libro, Gonzalo Fernández de la Mora analiza de manera exhaustiva y profunda el problema de la envida –a la que define como "malestar que se siente ante una felicidad ajena, deseada, inalcanzable e inasimilable"-, de su utilización política (vaguedades como "la eliminación de las desigualdades excesivas", "supresión de privilegios", "redistribución", "que paguen los que tienen más…" son utilizadas frecuentemente por los demagogos para así conseguir sus objetivos políticos), las defensas ante la misma (la huida, la simulación y la cortesía son medios de que tiene que valerse el "envidiado" para evitar el provocar el sentimiento), y la manera de superarla que es la auto perfección y la emulación.

Por último, el autor dedica unas brillantes páginas a demostrar el error en que incurren quienes a veces conscientemente y utilizando el sentimiento de la envida y otras sin valorar el alcance de sus aseveraciones, sostienen la opinión de que todos los hombres son iguales y en consecuencia tratan de suprimir las desigualdades: El hombre es desigual biológicamente, nadie duda hoy que se heredan los caracteres físicos como la estatura, color de la piel… y también el cociente intelectual. La igualdad biológica no es pues posible. Pero tampoco lo es la igualdad social: no es posible la igualdad del poder político ("no hay sociedad sin jerarquía"), tampoco la de la autoridad (¿sería posible equiparar la autoridad de todos los miembros de un mismo gremio, por ejemplo, de todos los pintores o los cirujanos?), o la de la actividad (es difícil imaginar un ejército en el que todos fueran generales; o una universidad en la que todos fueran rectores), o la del premio, o la de oportunidades (las circunstancias, temporales, geográficas y familiares colocan inevitablemente a los individuos en situaciones más o menos favorables, nadie tiene la misma oportunidad mental, ni histórica, ni nacional: no es igual nacer en EE.UU. que en U.R.S.); ni siquiera la económica: "allí donde se ha implantado una cierta igualdad pecuniaria –mediante la nacionalización de los medios de producción, la abolición de la herencia, la supresión de las rentas del capital y la equiparación de casi todos los salarios- se han radicalizado las inevitables desigualdades de poder, creadores de desigualdades económicas quizá no monetarias, pero espectaculares. Aunque la cuenta corriente de Stalin no fuera superior a la del más mísero music, nadie podría afirmar la igualdad económica de ambos. Para imponer tal igualdad habría que eliminar el poder político, lo que es imposible".

Pero si importantes son todas y cada una de estas ideas, individualmente consideradas, a todas ellas trasciende el mensaje, o la pretensión final del autor sobre la que entiendo todos los ciudadanos y particularmente los que asumen mayores responsabilidades en la sociedad, debemos reflexionar. Demostrada de forma indiscutible que la naturaleza, que es jerárquica, engendra a todos los hombres desiguales, no tratemos de explotar la envidia y el resentimiento para asentar sobre tan negativas pulsiones la dictadura igualitaria. La experiencia ha demostrado d de modo irrefragable que la gestión estatal es menos eficaz que la privada. ¿Qué sentido tienen pues las nacionalizaciones? Principalmente el de desposeer –vid. RUMASA-, o sea, el de satisfacer la envidia igualitaria. También es un hecho que la inversión particular es mucho más rentable no subsidiaria. Entonces ¿Por qué se insiste en incrementar la participación estatal en la economía? En gran medida, para despersonalizar la propiedad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria. Es evidente que la mayor parte del gasto público no crea capital social, sino que se destina al consumo. ¿Por qué, entonces, arrebatar con una fiscalidad creciente a la inversión privada fracciones cada vez mayores de sus ahorros? También para que no haya ricos para satisfacer la envidia igualitaria. Lo justo es cada ciudadano tribute en proporción a sus rentas. Esto supuesto, ¿por qué, mediante la imposición progresiva, se hace pagar a unos hasta un porcentaje diez veces superior al de otros por la misma cantidad de ingresos? Para penalizar la superior capacidad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria. Lo equitativo es que las remuneraciones sean proporcionales a los rendimientos. En tal caso ¿por qué se insiste en aproximar los salarios? Para que nadie gane más que otro y, de este modo, satisfacer la envidia igualitaria. El supremo incentivo para estimular la productividad son las primas de producción. ¿Por qué, entonces, se exige que los incrementos salariales sean lineales? Para castigar al más laborioso y preparado, con lo que se satisface la envidia igualitaria. Y así sucesivamente. Juan Ramón Jiménez lo denunció en su verso famoso "Lo quería matar porque era distinto"; y el poeta romántico Young dio en la diana cuando afirmó "todos nacemos originales y casi todos morimos copias". Al revés de lo que propugnaban Rousseau y Marx la gran tarea del humanismo moderno es lograr que la persona sea libre por ella misma y que el Estado no la obligue a ser un plagio. Y no es bueno cultivar el odio sino el respeto al mejor, no el rebajamiento de los superiores, sino la autorrealización propia. La igualdad implica siempre despotismo y la desigualdad es el fruto de la libertad. La aprobación por nuestras Cortes Generales de algunas leyes como la última de la Función Pública constituye un claro ejemplo de igualdad impuesta pues pretende equiparar a quien por capacidad, trabajo y méritos son claramente desiguales y sólo va a servir para satisfacer ese gran mal que constituye la envidia igualitaria. Frente a ella sólo es posible la emulación jerárquica: hagamos caso de la sentencia de Saint-Exupery "Si difiero de ti, en lugar de lesionarte te aumento".






TEXTOS: un prefacio de Spinoza contra Descartes




El prefacio al libro V de la Ética es un interesante fragmento donde Spinoza explica la solución cartesiana al problema mente-cuerpo, mediante la glándula pineal que relaciona la extensión con el pensamiento. Resulta ser una explicación muy clara de la posición cartesiana, ideal para estudiantes, pero además incluye su irónica crítica al maestro (en el mismo estilo con que Aristóteles critica Platón a raíz del cocepto de participación).




Reproducimos en imágenes (jpg) el texto spinoziano, a partir de la edición de Vidal Peña para Editora Nacional (Madrid, 1984).














dimarts, 8 de maig de 2012

diumenge, 6 de maig de 2012

MATERIALES: astronomía heliocéntrica

La revolución copernicana fue la respuesta a las primeras contradicciones de la astronomía geocéntrica: su falta de coherencia con el axioma heurístico. Lo que Copérnico pedía de la astronomía era un mayor ajuste no respecto a los datos empíricos, sino respecto a las premisas metafísicas, traicionadas por las artimañas geométricas de Ptolomeo (ver entrada correspondiente en este enlace).

Recordemos el axioma heurístico (Platón-Eudoxo):



Ptolomeo aceptó este axioma, pero la introducción de elementos como el sistema deferente-epiciclo, el punto equans y las órbitas excéntricas fueron criticados por Copérnico, por no explicar adecuadamente la estructura del cosmos, ya que alteraban las premisas iniciales. Copérnico, que ha pasado como un revolucionario, era en realidad un conservador de los principios de la cosmología, reclamaba la adscripción absoluta a los movimientos circulares uniformes. Y como buen pitagórico (crítico del aristotelismo), reclamó la posición central del Sol, centro de las órbitas de los planetas y del movimiento de las estrellas. Esta es la base ontológica del heliocentrismo.




Recordemos que Copérnico debía explicar las alteraciones del movimiento de los planetas, dado que su movimiento no se aprecia como circular y uniforme desde la perspectiva del observador terrestre. Recordemos qué se ve en los cielos desde la Tierra, en relación con el movimiento de Marte:





La propuesta de Copérnico es esta:



Esta animación de la retorgradación de Venus puede ilustrar también el funcionamiento geométrico del sistema de Copérnico (Tierra en azul, Venus en verde; el Sol en el centro de traslación):




El gran astrónomo Tycho Brahe, famoso por la precisión de sus observaciones de la posición del planeta Marte, hizo una propuesta intermedia entre Ptolomeo y Copérnico, que vino a complicar la situación:



El sistema Tierra-Luna, en el centro de traslación del Sol, y este como centro de traslación de los planetas. La cuestión es que geométricamente, este sistema también podía reproducir las alteraciones de los movimientos planetarios (retrogradaciones). Si todos los modelos geométricos podían reproducir e incluso predecir con un cierto grado de precisión los movimientos planetarios y predecir sus posiciones, ¿cómo podía saberse cuál de ellos se correspondía con la realidad?

Para ello fue necesario atender a las observaciones empíricas. Tycho había anotado las posiciones planetarias con una precisión jamás alcanzada hasta entonces, que todavía se operaba a ojo desnudo. Esas posiciones están recogidas en las llamadas Tablas Rudolfinas:






Kepler, que había sido ayudante de Tycho, tuvo acceso a estas tablas, y a partir de estos datos tan precisos estuvo buscando qué modelo geométrico encajaba en ellos. Comprobó que las órbitas circulares no encajaban, pero como buen pitagórico que era, daba por sentado que el Sol estaba en el centro del Universo. Siguió cotejando los datos con modelos geométricos, y probó diversas curvas no circulares. El axioma heurístico pasó a segundo plano. Finalmente, comprobó que la curva que mejor se ajustaba a los datos empíricos era la elipse, añadiendo además que la velocidad de traslación de los planetas era variable, que eran otros los parámetros que se mantenían fijos en el movimietno de los planetas alrededor del Sol, así como sus distancias relativas. Las tres leyes de Kepler inauguraron la cosmología moderna.





En este enlace puedes encontrar una animación explicativa de las tres leyes de Kepler

Finalmente, un magnífico vídeo: el episodio 3 de la famosa serie Cosmos, de Carl Sagan, titulado La armonía de los mundo, donde se explica todo el proceso de investigación realizado por Kepler (episodio completo, en versión original subtitulada en castellano, y con la inolvidable banda sonora de Vangelis).






dimarts, 1 de maig de 2012

URIEL DA COSTA y SPINOZA


Amsterdam, entre 1640 y 1645
Uriel Da Costa ( Acosta o Dacosta) es expulsado de la Sinagoga, y se suicida. Este episodio, ocurrido cuando Spinoza tiene entre 8 y 13 años, es señalado por los estudiosos como de impacto sobre el futuro filósofo. Posiblemente se trata de un episodio que marca la vida en toda la comunidad sefardita de Amsterdam, un recuerdo importante en la mente de un niño tan precoz como Baruch.

Uriel Da Costa (1580/85-1640/45) era portugués, nacido en Oporto de familia aristocrática, perteneciente a lo que se llamó conversos, es decir, judíos convertidos al catolicismo para poder quedarse en su propia patria. Pero Uriel retorna al judaísmo, insatisfecho con el catolicismo, y con él toda su familia, que ha de emigrar a Holanda (a estos judíos conversos que vuelven a practicar el judaísmo se les llamaba marranos o cripto-judíos). Se integran en la comunidad sefardita de Amsterdan y allí adopta el nombre de Uriel. Una vez allí, queda decepcionado de la versión rabínica del judaísmo, dado que él ha vuelto a sus orígenes directamente a través del Antiguo Testamento, es decir, al margen de la sofisticación teológica y legislativa de los rabinos. En 1616 presenta 11 tesis contra el judaísmo rabínico, al que considera alejado de la Biblia, excesivamente ritualizado e hipócrita. En 1623-24 elabora un escrito donde incluso niega la inmortalidad del alma. A partir de aquí es arrestado y privado de sus libros, y finalmente expulsado de la Sinagoga. Parece que intentó integrarse en la comunidad judía de Hamburgo, pero también fue expulsado de allí. Por sus posiciones teológicas es acusado de blasfemia y ateísmo, y es perseguido hasta tal punto que acaba en la miseria, hasta 1640 (algunos autores hablan de 1645), año en que solicita ser readmitido a cambio de llevar a cabo una dura penitencia: 39 azotes y ser pisoteado por toda la comunidad al salir del templo, según el ritual rabínico de readmisión. Profundamente afectado por esta humillación, escribe una breve autobiografía (Exemplar Humanae Vitae) y se suicida disparándose a sí mismo.

 
Este escrito critica considera la religión revelada como contraria a la naturaleza y a la razón, y como fuente de supersticiones. Y este episodio es tenido como ejemplo de la intolerancia de los judíos ortodoxos hacia cualquier forma de disensión interna y hacia cualquier forma de libertad de pensamiento y expresión. Por ambos motivos, por las ideas y por los acontecimientos, Uriel Da Costa aparece como un predecesor de Spinoza. No obstante, aunque posiblemente el niño o adolescente Baruch presenció los acontecimientos, no hay ninguna mención en sus obras. Sin duda conoció las ideas de Uriel, y sin duda el episodio le sirvió como aprendizaje para el futuro.










Uriel da Costa tenant sur ses genoux Spinoza enfant. Samuel Hirszenberg, 1888

En 1648, Baruch Spinoza tiene 16 años. Discute en la Sinagoga con los doctos, es un espíritu inquieto. El episodio del suicidio de Uriel Da Costa es un jalón en el camino: la comunidad sefardita es un lugar seguro cuando se huye de los católicos ibéricos, pero no lo es para pensar libremente. Si te enfrentas a ella, te echan, te humillan, te acusan, como le ocurrió a Uriel y como le pasará más adelante a Spinoza.
Auto Cad Tutorials