PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

dimarts, 3 de desembre de 2013

RESEÑA: un libro de Xavier Rubert de Ventós (2000)


Reseña mía del libro de 
Xavier Rubert de Ventós,  
Dios, entre otros inconvenientes (Barcelona, Anagrama, 2000). 

Publicada en Lateral, abril de 2001.













Siguiendo el estilo favorito de la filosofía actual, Rubert de Ventós ha compuesto un ensayo a base de retales unidos por un denominador común: sus temas son lugares comunes en el sentir posmoderno. Desde la debilidad del ser, hasta la debilidad de Dios, pasando por la corrección política, el discurso único y el auge de la informática. Son temas en boca de todos los comentaristas, aunque en este caso hay un tratamiento especial, una originalidad de raíz: analiza los tópicos del pensamiento en tanto que son capaces de anquilosar la reflexión. Los tópicos son ideas que en sus inicios fueron pensadas, y después fueron sólo dichas y redichas. A fuerza de repetirse, esas ideas quedan como consignas indiscutibles que oscurecen la comprensión de la realidad.

El autor pretende remontar la corriente y llegar al lugar donde el bien y el mal aún marchan juntos, porque ambos constituyen el ser que luego el hombre se ha encargado de separar a través del lenguaje, de los tópicos. El lenguaje puede anular al pensamiento, y quizá por eso Sileno sólo habla cuando está borracho, y por eso Burke prefiere el prejuicio, el tópico, para evitar el pensamiento. Pensar el ser remite a pensar el bien y el mal como caras opuestas de la misma moneda, llámese Dios o Naturaleza. Sin duda, Spinoza inspira al filósofo.

Rubert de Ventós, viejo lobo de la filosofía, disfruta de esa condición que todo novicio aspira alcanzar alguna vez, la que permite reflexionar desde la distancia, como si en lugar de haber llegado al final se estuviese en el principio de todo; ese lugar donde las obviedades no lo son tanto, y las falsedades tampoco.
Auto Cad Tutorials