PARA VIVIR BIEN

"Pero los oligárquicos no dicen lo más importante: si los hombres han formado una comunidad y se han reunido por las riquezas, participan de la ciudad en la misma medida en que participan de la riqueza, de modo que el argumento de los oligárquicos parecería tener fuerza (pues no es justo que participe de las cien minas el que ha aportado una igual que el que ha dado el resto, ni de las minas primitivas ni de sus intereses). Pero los hombres no han formado una comunidad sólo para vivir, sino para vivir bien." Aristóteles, Política III 9

dimarts, 16 d’octubre de 2012

OBITUARIO: Maria Antonieta, reina de Francia (1793)

El 16 de octubre de 1793 moría guillotinada María Antonieta, hija de la emperatriz austriaca Maria Teresa, pocos meses después que Luis XVI pasara por el mismo trance. En esta entrada no vamos a discutir si fue una acción justa o no. Pensamos que las revoluciones no se pueden hacer con el imperativo categórico en la mano derecha y la espada en la izquierda. En estos días en que se ve con toda crudeza la violencia del sistema económico contra los sectores más débiles de la sociedad (jubilados, parados, escolares, inmigrantes), se puede entender que en ocasiones extremas la violencia material se vuelva contra quienes planificaron tanta sutileza legal y sistémica.

Retrato póstumo de María Antonieta


Aquí sólo vamos a recordar este hecho histórico. Y lo haremos a partir de una referencia literaria de primera fila: el libro biográfico de Stefan Zweig, Maria Antonieta, publicado en 1932.

Estoy leyéndolo en su tradución al francés, que compré en el verano de 2011, en la tienda del museo de la Conciergerie, en París. María Antonieta estuvo encarcelada en este lugar durante unos meses antes de pasar por la guillotina, y ahora hay allí un espacio para recordar aquellos momentos de la Revolución francesa conocidos como El Terror.









Escenificación de la estancia que ocupó Maria Antonieta en la Conciergerie de París

También Robespierre pasó por aquí antes de visitar la guillotina
Los condenados se despedían de sus familiares en este lugar




La edición en frances del libro de Zweig data de 1933, en la firma Grasset, que lleva ya 15 ediciones. Me sorprendió que el precio de este libro era de tan sólo 7,5 €., en formato de bolsillo, pero son casi 500 páginas. Y por este precio se puede comprar hoy en la página web de la fnac: en este enlace.

En cambio, si buscas la traducción del mismo en castellano, editado por El Acantilado (Barcelona, 2012), el precio es de nada menos que 29 €. En este enlace


Hay una edición de Editorial Juventud (2003) un poco más asequible, 19 €; también de esta editorial, en formato bolsillo y más económico, que se va a los 9 €, en este enlace.









Todas ellas, en realidad, por encima del precio de la traducción francesa. No entiendo la diferencia. Los costes salariales son más altos en Francia. El nivel de vida también. Para un francés medio, 7,5 € es un precio irrisorio. Quizás haya allí mejores políticas de protección de algo tan valioso como los libros.






Todavía lo entiendo menos cuando advierto que la edición francesa está impresa en Litografía Rosés, Gavà (Barcelona).

¿Cómo es que los costes de producción se disparan para los libros españoles, pero los franceses imprimen aquí a tan bajo coste? ¿Será que venden más cantidades? ¿No será que los libros en España se venden menos porque las editoriales inflan los precios? ¿Nos toman el pelo?

¿No deberían rodar algunas cabezas (metafóricamente)?


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