POR UNA DEMOCRACIA VERDADERAMENTE PARTICIPATIVA
Como hoy es día de reflexión, previa a las elecciones europeas de mañana, voy a seguir el precepto y a reflexionar antes de votar. De hecho, aún debo reflexionar sobre si votar o no, porque no me siento representado por la mayoría de los partidos cuyas listas cerradas y pactadas en petit comité voy a encontrar mañana en mi colegio electoral. Se impone una reflexión de cierto calado, y me he tomado un tiempo (no vayan a suponer que lo he pensado todo hoy). De hecho, mi hijo mayor me ha echado una mano. El otro día se le ocurrió decir una barbaridad: que esta democracia parece una oligarquía. Lo dijo con toda la inocencia de quien no conoce la historia política ni ha leído a Maquiavelo (espero que lo haga algún día) y su pensamiento aún no está contaminado por la influencia mediática, que nos quiere hacer pensar que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Hace falta esa inocencia para manifestar lo que es tan evidente pero nuestros prejuicios nos impiden reconocer. ...